
Camilo Durán rescata a Celtic con un doblete y le da su primer triunfo en la Europa League
6 noviembre, 2026
María José Pizarro confirma que Deicy Jiménez fue contratista de la Vicepresidencia del Senado
6 noviembre, 2026🌐 ASTROLABIO # 383 – VIERNES 6 DE NOVIEMBRE DEL 2026
Sin ninguna comprobación oficial temprana, muchos medios andaban por ahí, felices de la vida, esgrimiendo la idea de que el gobierno chavista de Delcy Rodríguez por fin está bombardeando al ELN en su territorio.
Semejante optimismo confirmatorio no pasa de ser un espejismo porque el régimen camaleónico es especialista en adaptación creativa y simbiosis múltiple.
En materia de adaptación, ha sabido acoplarse perfectamente a las ilusiones del gobierno norteamericano y mediante operaciones de obediencia calculada, satisface a Washington al tiempo que se enquista en el poder gracias a su amparo legitimador.
Y en materia de simbiosis, la habilidad del chavismo es proverbial porque opera tal como lo ha aprendido de su mentor, el régimen teocrático iraní.
Esa metodología, altamente rentable y preservativa al mismo tiempo, convierte a las Fuerzas Armadas Bolivarianas en las coordinadoras del “Eje de la Resistencia” regional mediante las Farc y el Eln que, como apoderados, cumplen por encargo las más variadas tareas revolucionarias.
Eso significa que, por extrapolación, ejercen control multimodal en áreas transfronterizas.
Las guerrillas funcionan como paramilitares que preservan intacta la revolución mediante ‘voto fusil’, extorsión e inteligencia local perfectamente parametrizada.
De tal forma, el Eje se vale del gansterismo chavista y de la fortaleza terrorista de las guerrillas para perpetuarse aunque Nicolás Maduro pase el resto de sus días en prisión, dando así un ejemplo clásico de violencia sacrificial, aquella que es tan necesaria para aglutinar como para subsistir.
En resumen, ese régimen malabarista y manipulador sabe que, de cuando en cuando, ha de dar pruebas de fidelidad a los Estados Unidos y, por tanto, elige a células del tipo ‘chivo expiatorio’ para bombardearlas y sembrar la sensación de que se ha convertido en el abanderado hemisférico contra el crimen transnacional organizado.
Presos políticos, persecución, represión, sometimiento, eliminación, cancelación y complicidad intra y extrahemisféricas son la verdadera constante.
Todo lo demás no es más que una maniobra exculpatoria para dignificar al terrorismo y glorificar y dulcificar el uso de la fuerza irregular.
Es decir, destacando que, ahora sí, “el gobierno legítimo, responsable y comprometido” de Venezuela está luchando a brazo partido contra el marxismo-leninismo armado y organizado, no se logra otra cosa que confirmar por qué el gobierno colombiano no puede confiar en Caracas hasta que la transición haya terminado.
De lo contrario caería, no tanto presa de cantos de sirena ( puesto que las sirenas no abundan en Miraflores ) sino en el más ramplón y deschavetado elogio de los ilusos.

