
María Corina Machado denuncia que Estados Unidos la excluyó de las negociaciones sobre Venezuela
16 octubre, 2026🌐 ASTROLABIO # 380 – VIERNES 16 DE OCTUBRE DEL 2026
En 2018, cuando vaticinamos el triunfo de Jair Bolsonaro, muchos ultraizquierdistas ( y enemigos que dormían al lado ) nos atacaron infructuosamente.
Es decir, lograron todo lo contrario de lo que se proponían. La derecha trémula se esfumó sin pena ni gloria. El chavismo continental consumó su debacle. Y el punto culminante llegó el 3 de enero, con la desaparición de Maduro.
Por cierto, ni Duque, en Colombia, ni Jair Bolsonaro, en Brasil, quienes gobernaron al mismo tiempo, entendieron la tarea histórica que tenían. Y eso permitió un efímero regreso de la izquierda al poder.
Pero, sorprendentemente, Petro y Lula tampoco entendieron la tarea histórica que tenían. De hecho, esa izquierda arruinó su propio proyecto, justo cuando tenían la posibilidad de materializar las profundas ilusiones de cambio.
Y, precisamente, eso es lo que está permitiendo el acceso al poder de una derecha repotenciada y refundada.
Entonces, el próximo domingo 25 de octubre, Flavio Bolsonaro triunfará en segunda vuelta.
Curiosamente, será algo así como la reencarnación política de su padre, a quien indultará, en tanto que Lula pasará a la historia como un pálido reflejo de lo que fue y de lo que pudo haber sido.
Y no solo él : López Obrador, Boric, Evo Morales y Petro, entregan una izquierda errática, acéfala y asociada a las gobernanzas violentas, la corrupción estructural y la contagiosa inoperancia.
En resumen, De La Espriella y Bolsonaro gozan ahora de la oportunidad precisa para no repetir la historia tanto de la derechita pusilánime como de la izquierda cómplice y paralizada.
Es, también, el momento del patriotismo puro para superar el estrecho margen de maniobra que supone encasillarse en el amiguismo palaciego sintiéndose herederos ya sea de Duque, o de Jair.
Pero, más aún, es el momento clave para liderar una derecha revolucionaria, aquella que, lejos de cualquier síntoma de heteronomía, sabrá superar la derrota republicana del 3 de noviembre en EEUU, o la llegada al poder de los demócratas en el 2028.
En resumen, ellos dos tienen la tarea y la responsabilidad de refundar una derecha hemisférica sostenible, regeneradora y contundente que borre para siempre las dos décadas que se han perdido : sin miedo, sin prejuicios, sin continuismos.
vicentetorrijos.com

