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31 julio, 2026España desplegó al Ejército y anunció devoluciones tras el ingreso masivo de migrantes a Ceuta, mientras la Unión Europea exige medidas para reforzar sus fronteras.
La crisis migratoria en Ceuta escaló en las últimas 24 horas luego de que cerca de 49.000 migrantes ingresaran de forma irregular desde Marruecos, una cifra que equivale a más de la mitad de la población de la ciudad autónoma española. El Gobierno de Pedro Sánchez respondió con un despliegue militar y anunció medidas para acelerar las devoluciones.
La emergencia se desarrolló en Ceuta, enclave español ubicado en el norte de África, donde miles de personas cruzaron por tierra y mar. Las autoridades reportaron que al menos 24 migrantes murieron mientras intentaban alcanzar territorio español, muchos de ellos nadando alrededor de la frontera marítima.
El Gobierno español atribuye parte de la crisis a un reciente fallo del Tribunal Supremo de España, que estableció que los migrantes interceptados en el mar rumbo a Ceuta o Melilla no pueden ser devueltos de forma inmediata a Marruecos. Según Pedro Sánchez, esa decisión fue aprovechada por redes de tráfico de personas para incentivar los cruces irregulares.
Durante una visita a Ceuta, el presidente español afirmó que “estamos trabajando para devolver a todos los inmigrantes ilegales a Marruecos lo antes posible” y aseguró que el Ejecutivo estudia nuevas medidas para reforzar el control fronterizo. El Gobierno calificó la situación como un “ataque” contra la integridad territorial de España.
Como respuesta inmediata, España desplegó tropas del Ejército para apoyar a la Policía y la Guardia Civil en Ceuta y Melilla. El operativo incluye vigilancia reforzada en los accesos terrestres y marítimos, mientras continúan las labores de atención a los recién llegados. Las autoridades estiman que unos 7.000 de los migrantes son menores de edad.
Las imágenes difundidas desde la ciudad muestran miles de personas cruzando a nado, caminando por las rocas fronterizas y llegando exhaustas a las playas. Entre los migrantes predominan hombres jóvenes, aunque también se identificaron mujeres, niños y bebés, lo que incrementa la presión sobre los servicios humanitarios y de seguridad.
Pedro Sánchez aseguró que Marruecos colabora en las devoluciones, aunque reconoció que aún se investiga por qué las primeras horas de la crisis permitieron el ingreso masivo de personas. El episodio recuerda la crisis migratoria de 2021, cuando unas 8.000 personas cruzaron hacia Ceuta en medio de tensiones diplomáticas entre ambos países.
La situación provocó reacciones en Europa. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, calificó las imágenes de “impactantes”, mientras que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, las consideró “inaceptables” y pidió detener el flujo migratorio. El canciller alemán, Friedrich Merz, reclamó que Marruecos acepte el retorno de los migrantes irregulares.
La crisis migratoria en Ceuta reabre el debate sobre la gestión de las fronteras exteriores de la Unión Europea, el alcance de las decisiones judiciales en materia migratoria y la cooperación entre España y Marruecos. Las medidas que adopten Madrid y Bruselas en los próximos días marcarán el rumbo de una de las mayores emergencias migratorias registradas en territorio español.
Sala Digital Colmundo




