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28 agosto, 2026La Fiscalía sostiene que el empresario fue asesinado por error en Bogotá y señala a alias ‘Tony’ de participar en la planeación del doble homicidio.
La investigación por el crimen de Gustavo Andrés Aponte dio un giro luego de que la Fiscalía General de la Nación revelara durante las audiencias judiciales que el empresario habría sido asesinado por error, al ser confundido con otro hombre que era el verdadero objetivo de una organización delincuencial.
El doble homicidio ocurrió el 11 de febrero en el sector de La Cabrera, en el norte de Bogotá, donde Aponte fue atacado junto con su escolta, Luis Gabriel Gutiérrez. Ambos murieron tras el ataque sicarial registrado cerca de un gimnasio.
Según la Fiscalía, el verdadero objetivo era un empresario relacionado con el negocio del oro y las esmeraldas, pero quienes ejecutaron el crimen confundieron físicamente a Aponte durante las labores de vigilancia y seguimiento.
El chat ‘Gladiadores’ y la planeación del crimen
La reconstrucción de la operación llevó a los investigadores hasta un grupo de WhatsApp denominado ‘Gladiadores’, creado el 6 de febrero de 2026 para coordinar los movimientos relacionados con el objetivo criminal.
En el grupo participaban ocho personas que utilizaban los alias de Moncayo, JJ, Bamb, Pequeño, Junio, Zorros, Tony y Carepapa. De acuerdo con la Fiscalía, el chat permitió organizar labores de seguimiento, vigilancia y logística antes del ataque.
La fiscal Elsa Reyes expuso durante la audiencia cómo las conversaciones permitieron establecer parte de la estructura utilizada para preparar el homicidio. El seguimiento estaba dirigido inicialmente hacia otra persona, pero el operativo terminó con la muerte de Aponte.
La Fiscalía explicó que los elementos materiales probatorios recopilados permiten concluir que “el homicidio estaría dirigido a otro ciudadano; sin embargo, en el momento de su ejecución se ejecutó contra la víctima equivocada”.
Alias ‘Tony’, señalado de coordinar la logística
Uno de los principales implicados en el expediente es Leonel Enrique Llanos Paternina, alias ‘Tony’, cuya captura fue legalizada por un juez Penal Municipal con Función de Control de Garantías.
La Fiscalía lo señala como una pieza dentro de la estructura que habría cumplido funciones de seguimiento, vigilancia y coordinación de los medios logísticos necesarios para ejecutar el crimen.
Según la investigación, Llanos Paternina habría recorrido en motocicleta el lugar donde posteriormente ocurrió el ataque. Su captura se produjo en Villavicencio, Meta, durante un operativo realizado por la Fiscalía y la Policía Nacional.
Durante la audiencia, alias ‘Tony’ no aceptó los cargos de homicidio agravado y tráfico, fabricación o porte de armas de fuego que le imputó la Fiscalía. El ente acusador solicitará que permanezca bajo medida de aseguramiento en un centro carcelario.
El presunto sicario ya fue identificado
La investigación también permitió identificar al hombre que, según la Fiscalía, habría accionado el arma durante el ataque. Se trata de Onori José Yabier Mendoza Viña, quien fue judicializado y permanece privado de la libertad.
Un fiscal de la Seccional Cundinamarca le imputó los delitos de homicidio y hurto calificado, ambos agravados. Su presunta participación constituye otra de las líneas centrales para reconstruir la operación que terminó con la muerte del empresario y su escolta.
El expediente también registra un tercer hecho violento relacionado con el caso. Un hombre que habría participado en la operación y presuntamente facilitado la huida del sicario fue asesinado el 30 de mayo en Tibiritá, Cundinamarca.
Fiscalía busca a los demás integrantes
Mientras avanza el proceso contra Llanos Paternina y Mendoza Viña, las autoridades trabajan en la ubicación de los demás integrantes que aparecen vinculados al grupo ‘Gladiadores’.
La Fiscalía sostiene que la estructura habría desplegado una operación de seguimiento contra una persona específica, pero un error en la identificación terminó cambiando el desenlace del ataque.
El caso deja ahora una investigación que busca establecer el nivel de responsabilidad de cada integrante de la red y determinar quién ordenó el homicidio. La captura de nuevos implicados podría permitir reconstruir por qué Aponte fue confundido con el verdadero objetivo y quién estaba detrás de la orden del crimen.




