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28 agosto, 2026La temporada seca y los incendios forestales afectan principalmente la zona andina de Nariño, donde el 60 % de los municipios enfrenta condiciones de alta vulnerabilidad.
Los incendios forestales en Nariño ya han consumido cerca de 2.500 hectáreas, principalmente en la zona andina del departamento, donde la temporada de menos lluvias, los fuertes vientos y las quemas han complicado la atención de las emergencias.
En entrevista con ASB-COLMUNDO, Gabriel Eduardo Ocaña Aguirre, director de la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo de Nariño, explicó que las condiciones geográficas y climáticas están aumentando la complejidad de los incendios y pidió al Gobierno Nacional fortalecer los equipos terrestres y el apoyo aéreo.
Nariño tiene 64 municipios y cerca del 60 % se encuentra en la zona andina, precisamente el sector donde se concentra la mayor parte de las conflagraciones. La topografía, con terrenos quebrados y zonas ubicadas entre 2.500 y 3.000 metros sobre el nivel del mar, dificulta el ingreso de los organismos de socorro.
Lluvias hasta 70 % por debajo del promedio
Ocaña explicó que el departamento atraviesa una temporada de menos lluvias entre junio y agosto y que algunas zonas registran hasta un 70 % menos de precipitaciones frente al promedio histórico.
La falta de agua deja los terrenos secos y facilita la propagación de las llamas. A esto se suman los vientos y las actividades humanas, entre ellas quemas de rastrojos y basuras en zonas rurales, que pueden salirse de control.
“Creo que el 99 por ciento de los incendios son provocados intencional y no intencionalmente”, afirmó el funcionario, al referirse a las prácticas que originan buena parte de las emergencias.
También se han registrado incendios asociados a fallas en las redes eléctricas. Según explicó Ocaña, las chispas generadas por el contacto de las cuerdas de energía pueden iniciar nuevos focos en terrenos que permanecen secos durante esta temporada.
Solo la mitad de municipios tiene máquina extintora
La capacidad de respuesta terrestre es otro de los problemas que enfrenta el departamento. Según el director de Gestión del Riesgo, solo el 50 % de los municipios de Nariño cuenta con una máquina extintora para atender este tipo de emergencias.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres facilitará tres máquinas de 8.000 litros, equipos que permitirán reforzar la capacidad de los municipios. Ocaña considera que el apoyo es necesario, pero insuficiente frente a la extensión del territorio y las características de los incendios.
El departamento también adelanta un proceso para fortalecer a 32 cuerpos de bomberos voluntarios y ha realizado inversiones para apoyar a cuatro juntas de Defensa Civil especializadas en incendios de cobertura vegetal.
Incendios en zonas de alta montaña complican la respuesta
El principal desafío aparece cuando las llamas se concentran en sectores de difícil acceso. En algunos casos, los bomberos deben caminar entre cinco y seis horas para llegar hasta los puntos afectados, lo que aumenta el desgaste de las unidades y retrasa las labores de control.
“Nosotros tenemos unos incendios muy complejos en altura, entre 2.500 y 3.000 metros sobre el nivel del mar”, explicó Ocaña, quien señaló que la topografía de Nariño dificulta las operaciones terrestres y helicoportadas.
Por esa razón, el departamento solicitó al Gobierno Nacional ampliar la disponibilidad de helicópteros de gran capacidad para transportar personal, realizar descargas de agua y permitir el ingreso y extracción de los equipos de emergencia.
Piden agilizar contratación de apoyo aéreo
Nariño ya recibió apoyo aéreo durante un incendio registrado en el municipio de Cumbitara, donde se utilizaron horas de vuelo para movilizar unidades bomberiles y realizar descargas.
El problema, según Ocaña, está en los tiempos administrativos para contratar aeronaves cuando ocurre una emergencia. Por eso planteó que la Unidad Nacional pueda contar con órdenes de proveeduría previamente disponibles para activar rápidamente el servicio.
“Nos gustaría que se pueda disponer de más aeronaves o haya un contrato más amplio para la disposición de este tema aéreo”, señaló el funcionario.
La solicitud busca reducir los días que pueden tomar las labores de control en zonas apartadas y proteger ecosistemas de montaña que, una vez afectados por el fuego, enfrentan procesos de recuperación prolongados.
Nariño pide atención ante una temporada que continúa
Mientras avanzan las acciones de los bomberos, Defensa Civil, autoridades locales y comunidades, los incendios forestales siguen concentrados en la zona andina de Nariño, donde confluyen sequía, vientos, actividades humanas y terrenos de difícil acceso.
Ocaña reconoció el trabajo de los organismos de socorro y de las comunidades que han participado en la atención de las emergencias, pero insistió en que la capacidad instalada requiere mayor respaldo.
La temporada de menos lluvias todavía representa un riesgo para el departamento. La ampliación de los equipos terrestres y del apoyo aéreo será determinante para reducir los tiempos de respuesta y evitar que nuevos incendios terminen afectando más hectáreas de bosques, cultivos y ecosistemas de montaña.




