
EE. UU. vuelve a Caracas: reabre su embajada tras siete años de ruptura
30 marzo, 2026
Millonarios busca seguir por la senda del triunfo ante Fortaleza: el dato favorable de los ‘embajadores’ ante los ‘amix’
30 marzo, 2026El inicio de las obras sobre la carrera Séptima, uno de los corredores viales más importantes de Bogotá, volvió a encender el debate sobre el modelo de movilidad en la capital. Mientras el Distrito avanza con la implementación de un carril exclusivo para TransMilenio, voces desde la ciudadanía y la academia advierten sobre posibles efectos negativos en la movilidad, el urbanismo y la calidad de vida.
En entrevista con Colmundo Radio, el arquitecto y urbanista Mario Noriega, líder del comité “Defendamos la Séptima”, expresó su preocupación frente al proyecto, señalando que la intervención podría generar más problemas que soluciones.
Según Noriega, la obra impactará a un amplio espectro de actores: usuarios del transporte público y particular, residentes del sector, transportadores de mercancías, taxistas y rutas escolares. “Cada vez que se implementa un sistema como TransMilenio, se incrementa el número de pasajeros movilizados, pero si no es adecuado para el contexto urbano, se generan problemas de deterioro, inseguridad y congestión”, explicó.
El urbanista citó como ejemplo la experiencia de la troncal de la Caracas, donde afirma se evidenció deterioro urbanístico y afectaciones en el desarrollo inmobiliario. Además, cuestionó que este modelo siga siendo pertinente en una ciudad con dinámicas actuales de movilidad distintas a las de finales del siglo pasado.

Las primeras intervenciones ya se evidencian entre las calles 119 y 121, donde se han instalado polisombras y se proyecta una intervención inicial de siete meses. Para el comité ciudadano, este punto representa un foco crítico.
Noriega advirtió sobre la posible tala masiva de árboles y la reducción de carriles para el tráfico mixto, lo que, según él, incrementará los tiempos de desplazamiento y los costos económicos para los ciudadanos. “Eliminar un carril implica pérdidas en tiempo productivo, aumento en tarifas de transporte y mayores dificultades logísticas”, señaló.
Uno de los principales reclamos del comité es la falta de claridad en los estudios técnicos del proyecto. Según el arquitecto, aún no se han presentado detalles completos sobre el manejo de redes de servicios públicos, drenajes ni el destino de los árboles intervenidos.
“El llamado es claro: no iniciar obras sin tener certeza técnica, presupuestal y de impacto. No se puede priorizar la ejecución sobre la planificación”, afirmó.
También alertó sobre la posibilidad de que el proyecto enfrente retrasos prolongados, tomando como referencia otras obras en la ciudad como la avenida 68 o intervenciones menores que han tardado años en completarse.
Escuche la entrevista completa en nuestro canal de youtube
Movilización ciudadana en aumento
La preocupación ya se ha traducido en acciones ciudadanas. Durante el fin de semana previo al inicio de obras, se realizó una reunión con representantes de más de 1.500 viviendas en el sector del Museo El Chicó. Posteriormente, este lunes se llevó a cabo un plantón en la carrera Séptima con calle 119, con una convocatoria que, según Noriega, superó las expectativas pese al corto tiempo de organización.
El movimiento, asegura, no tiene una estructura centralizada. “Es una movilización espontánea, con participación de vecinos, comerciantes, ediles y colectivos ciudadanos. Son múltiples iniciativas que coinciden en la defensa del corredor”, explicó.
Más allá de lo urbano, el tema comienza a tener eco en el escenario político. Noriega señaló que ya existen pronunciamientos de sectores políticos y concejales interesados en el futuro del proyecto, lo que podría convertir la discusión en un eje relevante de cara a próximos debates electorales.
Desde el comité “Defendamos la Séptima”, la solicitud principal al Distrito es pausar el inicio de las obras hasta contar con estudios completos y socialización efectiva con la comunidad.
“El desarrollo de la ciudad no puede imponerse sin escuchar a sus ciudadanos. El debate público es fundamental para garantizar mejores decisiones urbanas”, concluyó Noriega.
Por su parte, Colmundo Radio anunció que continuará el seguimiento al proyecto y dará espacio a las autoridades distritales, incluido el director del IDU, para conocer su posición frente a las inquietudes planteadas.
La intervención en la carrera Séptima reabre una discusión estructural sobre el modelo de transporte en Bogotá: ¿deben priorizarse soluciones rápidas como TransMilenio o avanzar hacia alternativas más integrales y sostenibles? Mientras avanzan las obras, la respuesta parece construirse entre el concreto y la voz de la ciudadanía.
Paola Martínez Burgos




