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24 abril, 2026
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24 abril, 2026¿Cómo es posible que el precio de la energía suba si los embalses están llenos?
La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (Superservicios) impuso una sanción de 2.847 millones de pesos a Enel Colombia S.A. E.S.P. tras comprobar que la empresa distorsionó la formación del precio de la energía en la bolsa mayorista. Se trata de la primera confirmación de una sanción por distorsión del mercado de energía y reglas de comportamiento a un agente, según destacó la propia entidad, marcando así un precedente en el control del sector energético nacional.
Los hechos ivestigados se remontan entre el 17 y el 22 de octubre de 2022. Durante esos seis días, la Central Hidroeléctrica Betania, operada por Enel, se encontraba con niveles de embalse cercanos a su cota máxima e incluso realizando vertimientos de agua. Esa condición, bajo los principios de eficiencia económica, debería traducirse en precios de oferta significativamente inferiores, priorizando el despacho de energía más económica. Sin embargo, la empresa presentó ofertas de precio elevadas, equiparables a las de plantas térmicas que funcionan con combustibles costosos como carbón o gas.
Todo derivó en una alteración del orden natural del mercado. El sistema de despacho económico, que por regla debe seleccionar primero la energía más barata para proteger el bolsillo del usuario final, terminó descartando a Betania. En su lugar, ingresaron plantas térmicas más costosas para cubrir la demanda que la hidroeléctrica pudo haber atendido. Una conducta que impidió que el mercado operara bajo el principio del “menor costo de prestación del servicio”, como lo establece la regulación.
La Superservicios solicitó a XM, (el operador del sistema eléctrico nacional), realizar simulaciones para medir el impacto real de la conducta de Enel. Esas simulaciones fueron concluyentes: si Betania hubiera ofertado un precio acorde a las condiciones reales de operación (embalse lleno y vertiendo agua), el precio de bolsa habría sido inferior en Es decir, la empresa generó artificialmente un sobrecosto que se trasladó directamente a los consumidores.
La investigación técnica logró identificar tres irregularidades que sustentaron la sanción. Primero: una desconexión de la realidad operativa. La empresa presentó ofertas de precios elevadas que no guardaban relación con los costos variables del recurso hídrico, conocido técnicamente como “costo de oportunidad” del agua. Teniendo el embalse lleno y vertiendo agua, debió ofertar barato, pero no lo hizo. Segundo: una alteración del orden de mérito. Al ofertar precios que no reflejaban sus costos reales, la planta Betania fue desplazada del despacho nacional por unidades de generación de mayor costo, forzando la entrada de plantas térmicas más costosas. Tercero: una distorsión del precio de bolsa.
El superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios, Felipe Durán Carrón, explicó el sentido de la sanción y dejó claro que no se trata de limitar la autonomía empresarial. “Esta actuación administrativa no busca limitar la autonomía empresarial, sino garantizar que los precios reflejen las condiciones reales de escasez o abundancia de los recursos”, expresó. En esa misma línea, hizo un llamado a todos los agentes generadores del sector eléctrico para que fortalezcan sus protocolos de cumplimiento regulatorio y adopten prácticas de oferta basadas en criterios técnicos verificables.
Durán también vinculó la actuación de la Superservicios con las directrices del presidente Gustavo Petro. “Los usuarios siempre están en el centro de nuestra gestión, tal y como lo ha solicitado el señor Presidente de la República, Gustavo Petro. Estamos fortaleciendo nuestras funciones de inspección, vigilancia y control a las empresas prestadoras para garantizar que no se generen costos ineficientes a los usuarios”, puntualizó el superintendente. La entidad insistió en que los generadores deben estructurar sus ofertas con base en los costos reales de operación, especialmente el valor del agua cuando el embalse está lleno, porque usar precios que no reflejan esa realidad distorsiona el mercado y eleva el costo del servicio para todos los colombianos.
Adicionalmente a la sanción , la Superservicios activó una vigilancia especial sobre Enel Colombia. La medida responde a un incremento tarifario superior al 9 % en la región central del país, donde opera la multinacional. El propio presidente Gustavo Petro alertó sobre el aumento, que impactó a millones de usuarios residenciales y comerciales en Bogotá y sus alrededores, y que dejó huella en la inflación de marzo de 2026. El superintendente Durán precisó que el costo unitario del servicio subió un 12 % y que una parte de ese incremento aún no ha sido explicada por la empresa.
Lo que llama la atención en este proceso de vigilancia es que el alza se da cuando los principales embalses del país registran niveles de reserva hídrica elevados, una condición que habitualmente debería moderar las tarifas al reducir la necesidad de recurrir a generación térmica costosa. Sin embargo, los usuarios de la zona de concesión de Enel vieron un aumento superior al 9 %. Con la vigilancia especial activa, la Superservicios puede exigir a Enel toda la información sobre su estructura de costos y metodología tarifaria para verificar si el cobro a los usuarios se ajusta a la regulación vigente. La entidad no fija tarifas (esa función recae en la Comisión de Regulación de Energía y Gas -CREG), pero sí tiene la facultad de imponer medidas correctivas en caso de encontrar irregularidades.
JUAN JOYA




