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9 abril, 2026Un nuevo escándalo sacude al sistema penitenciario colombiano tras conocerse que capos de estructuras criminales de Medellín, vinculados a los diálogos de paz total, realizaron una parranda vallenata dentro de la cárcel de La Paz, en Itagüí. El hecho, que generó indignación nacional, involucra el ingreso de un reconocido cantante sin autorización oficial, lo que encendió las alarmas sobre posibles privilegios indebidos en el centro de reclusión.
El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) reaccionó de inmediato y dejó claro que la actividad no fue avalada por ninguna autoridad competente. Según la entidad, el evento se realizó al margen de los protocolos establecidos, lo que representa una grave irregularidad en un establecimiento de alta seguridad donde permanecen privados de la libertad voceros de grupos ilegales.
Ante la gravedad de lo ocurrido, el Inpec anunció medidas administrativas inmediatas, entre ellas la remoción del subdirector del penal, quien ejercía como director encargado al momento de los hechos, así como el traslado del comandante de vigilancia. Además, se dispuso el envío del director regional para asumir el control de la situación y verificar lo sucedido en el lugar.
De forma paralela, la entidad confirmó la apertura de una investigación disciplinaria contra al menos siete funcionarios, quienes estaban de turno durante el ingreso del artista y de otros visitantes. Según versiones internas, estos reclusos contarían con beneficios especiales como la posibilidad de recibir acompañantes los miércoles, lo que ahora es objeto de revisión por posibles abusos del sistema.
El caso no se limita al concierto privado. También se investiga la existencia de lujos y condiciones privilegiadas en las celdas de los criminales, lo que refuerza las sospechas sobre un manejo irregular dentro del pabellón de alta seguridad. Por ello, se anunció la intervención de grupos especiales del Inpec para inspeccionar el área y detectar posibles anomalías.
Finalmente, el Instituto reiteró que las acciones buscan esclarecer cómo se permitió el ingreso del artista y determinar responsabilidades, con el objetivo de tomar decisiones contundentes frente a cualquier irregularidad. Este episodio reabre el debate sobre los alcances de la paz total y el trato a los cabecillas criminales en centros penitenciarios, en medio de crecientes cuestionamientos de la opinión pública.
Humberto ‘Toto’ Torres




