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21 agosto, 2026Teherán advirtió que responderá con fuerza mientras EE. UU. prepara las sanciones económicas más duras contra Irán.
Irán elevó este viernes la tensión con Estados Unidos al advertir que responderá de forma “devastadora” ante cualquier nueva amenaza, mientras Washington prepara un paquete de sanciones financieras que busca aumentar la presión sobre el régimen de Teherán.
El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, general Ali Abdollahi, aseguró que el país está preparado para responder en distintos frentes. “Las fuerzas armadas de Irán responderán a las nuevas amenazas del enemigo con respuestas aplastantes, contundentes y devastadoras”, afirmó, según medios iraníes.
La advertencia llega después de que el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, anunciara que detallará el lunes nuevas medidas económicas contra Irán. El presidente Donald Trump también advirtió a los países que brinden cualquier tipo de ayuda a Teherán que enfrentarán consecuencias económicas.
EE. UU. busca golpear las vías económicas de Irán
La estrategia estadounidense apunta a profundizar el aislamiento económico de Irán. Bessent calificó las nuevas medidas como parte de un “doble golpe”, junto con el bloqueo naval reimplantado en julio.
“Vamos a derrocar a este régimen”, afirmó el funcionario, quien sostuvo que ahora corresponde a los aliados de Washington y al resto del mundo decidir de qué lado estarán.
Irán enfrenta estas amenazas después de casi medio siglo de sanciones. La población sufre inflación, debilitamiento de la moneda, escasez de energía y daños en infraestructura, problemas que podrían agravarse con nuevas restricciones.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, acusó a Estados Unidos e Israel de utilizar una combinación de presión económica y lo que calificó como “guerra cognitiva”. También pidió preparar mecanismos para enfrentar las nuevas sanciones.
El estrecho de Ormuz vuelve a ser un punto crítico
La disputa económica ocurre mientras continúa la presión sobre el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas energéticas del planeta. Antes de la guerra, por allí transitaba cerca de una quinta parte del petróleo comercializado mundialmente.
El movimiento de buques se ha reducido de forma drástica. Según datos de Kpler, solo siete buques mercantes cruzaron el estrecho el jueves, frente a más de 130 diarios antes del inicio del conflicto.
La reducción del tráfico ya impacta los mercados energéticos. Los precios del petróleo bajaron ligeramente este viernes, pero se encaminaban a registrar su segunda subida semanal consecutiva, en medio de la incertidumbre sobre el suministro.
Bessent, sin embargo, descartó que las nuevas sanciones necesariamente provoquen una escalada militar inmediata. “Si estamos ejerciendo la máxima presión económica, entonces eso significa que probablemente no habrá un reinicio cinético a gran escala”, afirmó.
China queda en medio de la presión de Washington
El endurecimiento de las sanciones también coloca a China en una posición delicada. Más del 80 % del petróleo que Irán exporta tiene como destino el mercado chino, según datos de Kpler citados por Reuters.
Las ofertas de crudo iraní a compradores chinos ya comenzaron a disminuir desde que Estados Unidos reimplantó el bloqueo a los puertos iraníes a mediados de julio.
Pekín rechazó la estrategia estadounidense. Su embajada en Washington sostuvo que “las sanciones y la presión no ayudan a resolver el problema” y pidió recurrir a la diplomacia.
El conflicto también representa un riesgo para los países aliados de Estados Unidos en el Golfo, donde algunas instalaciones energéticas y plantas desalinizadoras han sido atacadas durante la guerra.
Una nueva escalada con impacto global
Estados Unidos e Irán han alcanzado dos acuerdos de alto el fuego desde el inicio del conflicto, en abril y junio, pero ambos fracasaron rápidamente. La guerra se acerca ya a los seis meses, mientras crece la presión por recuperar la navegación normal en Ormuz.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, aseguró que cualquier ataque contra su país recibiría una respuesta “aplastante”, aunque también pidió poner fin a la guerra.
El anuncio de nuevas sanciones previsto para el lunes podría convertirse en el siguiente punto de inflexión. Si Washington profundiza el bloqueo y Teherán cumple sus amenazas, el impacto podría extenderse al petróleo, el comercio marítimo y la seguridad energética mundial.
Sala Digital Colmundo




