
Capturan a tres de ‘Los Asesores Fantasmas’ por hurtos bancarios en tres departamentos
26 agosto, 2026El alcalde Santiago Herrera habló sobre la emergencia que afecta viviendas, cultivos, animales y fuentes hídricas en Coello, Tolima.
Los incendios forestales en Coello, Tolima, ya consumieron más de 2.000 hectáreas y mantienen al municipio en una emergencia que afecta viviendas, personas, cultivos, animales y fuentes hídricas. El alcalde Santiago Herrera advirtió que todavía hay focos activos y que la situación continúa cambiando durante el día.
En diálogo con ASB-COLMUNDO, el mandatario explicó que los organismos de emergencia enfrentan una dinámica inusual: cuando consiguen controlar un foco, aparecen nuevos incendios en otros sectores. La situación ha obligado a mantener un despliegue permanente de bomberos, socorristas, Ejército y demás instituciones.
El alcalde advierte sobre un patrón inusual
Herrera aseguró que existen indicios que llevan a las autoridades a considerar la posibilidad de que detrás de algunos incendios haya acción de manos criminales. Según explicó, los equipos han encontrado nuevos focos durante la noche y la madrugada, incluso en lugares alejados de los incendios que ya habían sido controlados.
“Es una situación atípica que da a pensar que obviamente hay manos criminales detrás de esto”, afirmó el alcalde, al describir un comportamiento que, según los organismos que atienden la emergencia, no corresponde con la evolución habitual de estos incendios.
El problema no se limita al fuego. Coello tiene una economía principalmente agropecuaria, por lo que la pérdida de tierras productivas golpea directamente los ingresos de las familias. Entre las actividades afectadas están los cultivos de mango, limón, maracuyá y maíz, además de la ganadería.
El ganado también enfrenta una emergencia
Uno de los problemas que más preocupa a la administración municipal es la alimentación de los animales. La pérdida de vegetación ha reducido los espacios disponibles para el ganado y otras especies que dependen de los recursos naturales para sobrevivir.
Las fuentes hídricas, la fauna y la flora también presentan afectaciones, mientras varias familias han tenido que desplazarse temporalmente de sus lugares de residencia ante el avance de las llamas.
La emergencia también ha obligado a redistribuir la capacidad de respuesta. Herrera explicó que cuando las unidades se concentran en un punto crítico, aparecen nuevos focos en otros municipios o sectores, lo que genera presión sobre una institucionalidad que debe atender varios frentes simultáneamente.
“Nos tienen un poco desestabilizados”, señaló el alcalde al explicar cómo esta dinámica obliga a mover constantemente los recursos disponibles para intentar contener la emergencia.
Cerca de $20 millones diarios para atender la emergencia
El costo de la atención también comienza a presionar las finanzas municipales. Herrera calculó que Coello está destinando cerca de $20 millones diarios para garantizar alimentación y hospedaje de los equipos de emergencia, además del apoyo logístico y el suministro de agua mediante carrotanques.
El mandatario reconoció el respaldo recibido desde el Gobierno departamental y el Gobierno Nacional, pero advirtió que los recursos de un municipio con capacidad financiera limitada no permiten sostener indefinidamente este nivel de gasto.
La situación también impidió que Herrera asistiera a una reunión en Bogotá con el Ministerio de Agricultura para conocer las ayudas destinadas a los productores afectados. El alcalde explicó que ese día decidió permanecer en Coello porque debía coordinar directamente la atención de los incendios.
“No quiten los ojos del departamento del Tolima”
Más allá de controlar las llamas, el alcalde pidió al Gobierno Nacional preparar desde ahora una estrategia para enfrentar las consecuencias económicas de la emergencia. Su preocupación es que el impacto más fuerte pueda aparecer cuando los incendios hayan sido controlados.
“No quiten los ojos del departamento del Tolima”, pidió Herrera al presidente de la República y a los ministros de Agricultura e Interior, al advertir que las pérdidas para los productores y las familias damnificadas todavía no pueden calcularse completamente.
El mandatario también pidió dejar de lado las disputas políticas alrededor de las posibles causas de los incendios. A su juicio, mientras se enfrentan las diferentes interpretaciones sobre quién estaría detrás de la emergencia, los principales perjudicados son los campesinos y las familias con menores recursos.
El riesgo ahora es que llegue el hambre
Para Herrera, la emergencia tendrá una segunda etapa cuando termine la lucha contra el fuego. La destrucción de cultivos, potreros y fuentes de sustento puede traducirse en desempleo y dificultades para garantizar alimentos e ingresos a las familias rurales.
“Mañana, cuando esto pase y se acabe esta situación, pues va a venir el hambre”, advirtió el alcalde, al reclamar un plan que permita recuperar la economía de Coello y de los demás municipios afectados del Tolima.
La prioridad inmediata seguirá siendo controlar los incendios y proteger a la población. Pero el alcalde considera que la respuesta nacional tendrá que extenderse más allá de la emergencia para reconstruir la capacidad productiva de las comunidades rurales y evitar que las pérdidas ambientales terminen convirtiéndose en una crisis económica y alimentaria.




