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22 septiembre, 2026La primera fase, anunciada en Bogotá por Abelardo De la Espriella, identificó 1.069.196 usuarios con medicamentos o procedimientos pendientes.
El presidente Abelardo De la Espriella anunció este lunes 21 de septiembre, tras el Consejo de Ministros en Bogotá, la primera fase del plan de choque en salud, con el que el Gobierno busca destrabar medicamentos, procedimientos y tratamientos pendientes para 1.069.196 usuarios en el país.
La medida parte de un cruce de información disponible, el trabajo con los aseguradores y el seguimiento a las peticiones, quejas y reclamos. El objetivo, según explicó el mandatario, será identificar cada caso y hacer seguimiento hasta comprobar que el paciente recibió la atención requerida.
“Como lo prometí durante la campaña presidencial, estamos poniendo en marcha ya el plan de choque en salud”, afirmó De la Espriella al presentar la estrategia.
Más de un millón de usuarios con atenciones pendientes
El Gobierno señaló que entre enero y julio de 2026 la Superintendencia Nacional de Salud recibió más de 1,2 millones de reclamos. Según las cifras expuestas por el presidente, cerca del 92 % estaría relacionado con barreras para acceder a servicios y tecnologías en salud.
A partir de esa información, las autoridades identificaron 1.069.196 usuarios con medicamentos o procedimientos pendientes. El grupo incluye pacientes con cáncer, trasplantes, enfermedades huérfanas, VIH, enfermedades neurodegenerativas, enfermedades cardiovasculares y enfermedad renal.
También aparecen personas con EPOC, asma, necesidades relacionadas con salud mental y mujeres gestantes que requieren tratamientos esenciales. La primera fase tendrá cobertura nacional, según la información divulgada por el Gobierno.
El problema no se limita a una demora administrativa. Para pacientes con enfermedades que requieren continuidad terapéutica, el tiempo de espera puede incidir directamente en la posibilidad de recibir oportunamente el tratamiento ordenado.
Cuatro pasos para destrabar las atenciones
La primera fase del plan contempla cuatro pasos. El primero consiste en identificar al paciente y establecer cuál es la atención que permanece pendiente.
Después, el Gobierno determinará qué medicamento o procedimiento requiere cada usuario y quién debe garantizarlo. El tercer paso será gestionar los recursos necesarios para que la atención pueda materializarse.
El último componente será el seguimiento individual. La administración verificará que el servicio se haya prestado y que el proceso no termine únicamente con el cierre de una reclamación en una plataforma.
De la Espriella resumió ese propósito al afirmar: “La solución tiene que llegar al paciente”. La frase marca el punto central de la estrategia: pasar del registro de las quejas a la comprobación de que medicamentos y procedimientos fueron efectivamente entregados o realizados.
Compra de cartera tendrá 0 % de interés
Para respaldar financieramente la primera fase, el presidente anunció un mecanismo extraordinario de compra de cartera dirigida con 0 % de interés y un año de período de gracia.
La medida estará limitada a las atenciones contempladas en esta etapa del plan. De la Espriella aseguró que los recursos tendrán seguimiento y que el Gobierno no reconocerá nuevamente servicios que ya hayan sido pagados.
“Esto no es un cheque en blanco para las EPS. No vamos a pagar 2 veces una misma atención”, sostuvo el mandatario al explicar los controles previstos para la utilización de los recursos.
La vigilancia estará a cargo de una mesa técnica integrada por el Ministerio de Salud, la Superintendencia Nacional de Salud y la ADRES, según anunció el presidente.
El reto será convertir el anuncio en atención efectiva
La primera fase comienza con un universo de más de un millón de usuarios identificados, pero el resultado dependerá de que cada caso avance desde la identificación hasta la prestación efectiva del servicio.
Para los pacientes que esperan medicamentos o procedimientos, el siguiente paso será comprobar si el mecanismo logra reducir las atenciones represadas y evitar que nuevas barreras vuelvan a trasladar los casos a las filas de reclamaciones.
El Gobierno, por ahora, ha presentado la estructura de intervención, los pacientes identificados y el mecanismo financiero. La ejecución y el seguimiento determinarán cuántos usuarios reciben finalmente la atención pendiente.
Sala Digital Colmundo




