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24 agosto, 2026El presidente instruyó a la Fuerza Pública para perseguir extorsionistas, bandas criminales y extranjeros en situación irregular.
El presidente Abelardo De La Espriella ordenó este domingo, durante un consejo de seguridad en Barranquilla, una ofensiva nacional contra las estructuras criminales, los extorsionistas y los extranjeros que permanezcan de forma irregular en Colombia.
Las instrucciones incluyen iniciar operativos de deportación en Barranquilla, perseguir las finanzas de las organizaciones criminales y crear un bloque nacional especializado contra la extorsión. El Gobierno plantea extender estas acciones al resto del país.
Deportaciones para extranjeros en situación irregular
Una de las órdenes que generó mayor atención fue la relacionada con los ciudadanos extranjeros. De La Espriella pidió comenzar los procedimientos contra quienes cometan delitos, incumplan las normas o permanezcan irregularmente en territorio colombiano.
“No solamente vamos a deportar a los extranjeros que cometan delitos o crímenes, también a los que estén de manera irregular”, afirmó el mandatario durante el consejo de seguridad.
La medida comenzará en Barranquilla, según la instrucción presidencial, aunque la estrategia podría ampliarse a otras regiones del país. De La Espriella resumió su postura con una frase que marcó su intervención: “Primero los colombianos, segundo los colombianos y tercero los colombianos”.
De La Espriella pide tratar como terroristas a los delincuentes
El presidente también planteó modificar el enfoque con el que el Estado enfrenta a las organizaciones criminales. Su instrucción fue que los delincuentes sean cobijados bajo la categoría de terroristas para facilitar una respuesta más contundente de la Fuerza Pública.
“Tiene que ser imperativo que todos los delincuentes estén cobijados bajo la categoría de terroristas”, sostuvo De La Espriella, al cuestionar las diferencias actuales en el tratamiento de los grupos ilegales.
El mandatario aseguró que el Estado debe utilizar toda su capacidad contra las estructuras criminales. “Se acabó esa división; cuando de combatir el crimen se trata, no hay diferencias”, afirmó durante la reunión.
Bloque de Búsqueda Nacional contra la extorsión
La extorsión ocupó otro de los puntos centrales del consejo de seguridad. El presidente ordenó acelerar los traslados carcelarios de los responsables de este delito y planteó una estrategia conjunta para perseguir a sus principales cabecillas.
De La Espriella pidió crear un “Bloque de Búsqueda Nacional contra la Extorsión”, integrado por diferentes fuerzas, con la misión de localizar y capturar a quienes lideran estas redes.
También ordenó fortalecer la persecución de las finanzas criminales. Para ello, pidió que la UIAF trabaje coordinadamente con las autoridades y reclamó a las entidades bancarias entregar información que, según afirmó, dejó de recibirse durante el gobierno anterior.
El llamado de atención a la Fuerza Pública
El presidente aprovechó el encuentro para exigir mayor coordinación entre las instituciones encargadas de la seguridad. Su llamado incluyó al Ejército, la Policía, la Fuerza Aérea y la Armada.
“La división del Estado y las instituciones es la ganancia de los delincuentes”, afirmó De La Espriella, al advertir que las estructuras criminales aprovechan la falta de coordinación entre las autoridades.
La estrategia también contempla acciones contra homicidios, hurtos, préstamos gota a gota y los llamados carteles de los tierreros, estructuras relacionadas con disputas y apropiación ilegal de tierras.
Una ofensiva con alcance nacional
El mandatario cerró su intervención con una advertencia frente a las investigaciones relacionadas con tierras y corrupción. “Yo no vine aquí a taparle nada a nadie, con ese tema de las tierras, que caiga el que tenga que caer”, aseguró.
Las órdenes impartidas desde Barranquilla marcan una línea de seguridad basada en mayor presión militar, persecución financiera y deportaciones. El siguiente reto será convertir esas instrucciones en operativos concretos y medir su impacto sobre la extorsión y la violencia en las ciudades y regiones donde las estructuras criminales mantienen control territorial.
Huymberto ‘Toto’ Torres




