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13 agosto, 2026Dubán Ramiro Castillo Cortés murió en una operación militar en Jamundí. El Gobierno lo señala de dirigir y entrenar en el uso de explosivos.
Alias ‘Max Max’, señalado como uno de los principales explosivistas de las disidencias de ‘Iván Mordisco’, fue abatido durante una operación de la Fuerza Pública en la vereda La Cabaña, zona rural de Jamundí, Valle del Cauca. El presidente Abelardo De La Espriella confirmó el resultado este miércoles, acompañado por el ministro de Defensa, general (r) Jorge Mora.
El Gobierno identificó al hombre como Dubán Ramiro Castillo Cortés, quien llevaba cerca de una década vinculado a estructuras armadas ilegales. Según la información oficial, pertenecía al Bloque Occidental Jacobo Arenas y a la estructura Jaime Martínez, bajo el mando de alias ‘Iván Mordisco’.
Las autoridades lo consideraban un objetivo prioritario por su conocimiento en la fabricación y manejo de artefactos explosivos. De acuerdo con el Gobierno, también entrenaba a otros integrantes de las disidencias en estas actividades.
Lo vinculan con ataques en Valle y Cauca
De La Espriella relacionó a ‘Max Max’ con varios atentados registrados en el suroccidente colombiano durante 2025 y 2026. Entre ellos aparecen los ataques simultáneos contra estaciones de Policía en Cali, ocurridos el 10 de junio de 2025.
El mandatario también lo señaló por el atentado del 25 de agosto de ese año contra la base aérea Marco Fidel Suárez y por una acción registrada el 9 de octubre contra la subestación de Policía del corregimiento de Robles, en Jamundí.
La lista entregada por el Gobierno incluye además el ataque del 16 de diciembre de 2025 contra la subestación de Policía de Buenos Aires, Cauca. Castillo Cortés también fue relacionado con dos acciones ocurridas en abril de 2026.
Una de ellas afectó las instalaciones del Batallón Pichincha, donde se reportaron afectaciones a civiles y la incineración de un bus escolar. La otra ocurrió en la vía Panamericana, en el sector del túnel de Cajibío, Cauca.
Había una recompensa de $500 millones
Antes de la operación, las autoridades habían ofrecido hasta 500 millones de pesos de recompensa por información que permitiera localizar a Castillo Cortés.
La Fuerza Pública lo señalaba como responsable de acciones violentas contra integrantes de la Policía y el Ejército, además de ataques que afectaron a población civil. Su papel dentro de las estructuras armadas estaba relacionado principalmente con la capacidad de ejecutar atentados mediante explosivos.
El Gobierno considera que su muerte representa un golpe para la estructura Jaime Martínez y para la capacidad operativa de las disidencias en el corredor que conecta Valle del Cauca y Cauca, una zona donde estos grupos mantienen presencia y actividad armada.
De La Espriella promete mantener la ofensiva
Tras confirmar la operación, el presidente aseguró que su Gobierno mantendrá el respaldo a las Fuerzas Militares y la Policía en las acciones contra los grupos armados ilegales.
“Este bandido Max Max no volverá a hacer daño, no volverá a atentar contra el pueblo colombiano”, afirmó De La Espriella, quien sostuvo que la ofensiva continuará contra quienes no se sometan a la ley.
El mandatario agregó que su administración está comprometida con respaldar las operaciones de la Fuerza Pública contra los responsables de atentados y homicidios. “Bandido que no se someta al imperio de la ley, será dado de baja como en derecho corresponde”, afirmó.
La operación en Jamundí se convierte así en uno de los primeros golpes anunciados por el nuevo Gobierno contra las estructuras armadas del suroccidente. La presión militar sobre las disidencias de ‘Iván Mordisco’ podría aumentar en los próximos días, mientras las autoridades buscan afectar sus mandos, redes de apoyo y capacidad para ejecutar atentados con explosivos.
Sala Digital Colmundo




