
Luis Suárez pone la mira en la Champions: “Lo que nos importa es quedar segundos”
12 mayo, 2026
Polémica electoral: recomiendan sacar a AtlasIntel del país: “la mejor encuestadora global, debe quedarse”
12 mayo, 2026Un creciente grupo de congresistas republicanos comenzó a marcar distancia frente a la posibilidad de una operación militar de Estados Unidos contra Cuba, en medio de la prolongada confrontación con Irán y del aumento de tensiones económicas y políticas dentro de territorio estadounidense.
Las advertencias están dirigidas al presidente Donald Trump, luego de semanas de especulaciones sobre un posible movimiento militar contra La Habana, alimentadas por declaraciones del propio mandatario y por el incremento de operaciones de inteligencia de la Armada y la Fuerza Aérea estadounidense cerca de la isla.
Declaraciones de Trump encendieron alarmas en Washington
La preocupación dentro del Partido Republicano aumentó después de que Trump afirmara recientemente que las fuerzas estadounidenses podrían tomar el control de Cuba “casi de inmediato” e incluso sugiriera el despliegue de un grupo de portaaviones frente a la isla.
Los comentarios reactivaron el debate sobre un eventual cambio de régimen en Cuba, especialmente tras el aumento de vuelos de vigilancia y operaciones militares cerca del Caribe.
En Washington también crecieron las especulaciones sobre una operación similar a la que, según versiones difundidas en Estados Unidos, habría facilitado la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro meses atrás.
Sin embargo, varias figuras influyentes del Senado comenzaron a advertir públicamente sobre los riesgos de abrir un nuevo conflicto militar mientras Estados Unidos continúa enfrentando tensiones internacionales con Irán.
“La prioridad debe ser Irán”, advierten senadores republicanos
El líder de la mayoría republicana en el Senado, John Thune, dejó claro que la prioridad estratégica de Washington debe seguir enfocada en Medio Oriente y en la crisis derivada del cierre parcial del estrecho de Ormuz.
“Creo que ahora mismo estamos centrados en nuestra situación actual, que es intentar abrir el estrecho de Ormuz”, afirmó el senador al ser consultado sobre una eventual acción militar contra Cuba.
El estrecho de Ormuz se convirtió en uno de los principales focos de tensión global debido a que por esa zona circula cerca del 20 % del suministro mundial de petróleo. La reducción del tráfico marítimo provocó fuertes aumentos en los precios internacionales de la energía y de la gasolina en Estados Unidos.
Aunque Thune reconoció que le gustaría ver un cambio político en Cuba, sostuvo que preferiría que ocurriera de manera “orgánica”, impulsada por la presión económica y las sanciones internacionales.
“Me encantaría ver un cambio de régimen en Cuba. A todos nos encantaría. Quizás suceda simplemente por la fuerza de los acontecimientos”, señaló.
Republicanos rechazan una guerra contra Cuba
Otro de los dirigentes republicanos que se opuso abiertamente a una intervención militar fue James Lankford, vicepresidente de la Conferencia Republicana del Senado.
El congresista aseguró que Washington todavía dispone de suficientes herramientas económicas y diplomáticas para presionar al gobierno cubano sin necesidad de recurrir a acciones armadas.
“No, no lo haría”, respondió Lankford cuando fue consultado por el medio The Hill sobre si apoyaría una operación militar contra Cuba. “Se puede ejercer mucha presión económica sobre Cuba”, agregó.
Dentro del Partido Republicano también crece la preocupación por el desgaste militar y financiero derivado del conflicto con Irán, que ya se ha extendido durante varios meses, mucho más de lo previsto inicialmente por la Casa Blanca.
Rand Paul y Susan Collins también se oponen a una escalada militar
El senador Steve Daines manifestó confianza en Trump y en el secretario de Estado Marco Rubio para manejar la política exterior, aunque admitió que preferiría “menos conflicto que más”.
Por su parte, la presidenta del Comité de Asignaciones del Senado, Susan Collins, rechazó tajantemente la idea de respaldar una intervención militar en Cuba.
Uno de los críticos más fuertes fue el senador libertario Rand Paul, quien advirtió que abrir otra guerra sería un grave error estratégico.
“Quiero menos guerra, no más. No estoy a favor de una guerra con Cuba”, declaró el senador por Kentucky.
Paul aseguró que la isla ya atraviesa una profunda crisis económica producto del embargo estadounidense y de los problemas estructurales de su sistema político, pero sostuvo que una mayor apertura económica y las inversiones estadounidenses podrían ser más efectivas para impulsar cambios internos.
El legislador también reveló que ha sostenido conversaciones con representantes diplomáticos cubanos que estarían abiertos a mejorar las relaciones bilaterales con Washington.
Cuba se convierte en tema clave para Trump rumbo a elecciones
La tensión política alrededor de Cuba no es nueva. En marzo, durante un foro de inversión en Miami, Trump generó controversia al afirmar que “Cuba es la siguiente”.
“Construí este gran ejército. Dije: ‘Nunca tendrán que usarlo’. Pero a veces hay que usarlo. Y Cuba es la siguiente”, manifestó el mandatario en ese momento.
El mes pasado, los republicanos bloquearon en el Senado una resolución impulsada por legisladores demócratas bajo la Ley de Poderes de Guerra de 1973, que buscaba impedir cualquier despliegue militar estadounidense contra Cuba sin autorización previa del Congreso.
La iniciativa fue frenada por maniobras lideradas por el senador republicano de Florida Rick Scott.
Sin embargo, el ambiente político dentro del Partido Republicano parece haber cambiado en las últimas semanas. Varios congresistas temen que abrir un nuevo conflicto en el Caribe agrave aún más la situación económica, energética y militar de Estados Unidos, especialmente en medio del aumento de la inflación y del desgaste generado por la confrontación con Irán.
Humberto ‘Toto’ Torres




