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El Instituto Nacional de Cancerología (Inc) informó que, a partir del próximo 1 de mayo, suspenderá la atención a los nuevos pacientes afiliados a la Nueva EPS. La decisión, comunicada oficialmente este martes 28 de abril, responde a la imposibilidad de mantener un servicio sin un contrato vigente que respalde los pagos, luego de varios intentos de negociación que no lograron concretar un acuerdo.
En un extenso comunicado, la entidad especializada explicó que durante meses continuaron atendiendo a los afiliados de la aseguradora, pero no fue posible establecer condiciones claras sobre el pago de los servicios ya prestados ni sobre la cartera pendiente. “No se logró establecer un acuerdo en las negociaciones contractuales”, señaló el Instituto, que añadió que la medida busca garantizar su propia sostenibilidad operativa.
El anuncio, sin embargo, no implica una interrupción total de los servicios. La misma fuente aclaró que los pacientes que ya se encuentran en tratamiento dentro del Instituto continuarán siendo atendidos, al igual que los casos de urgencias oncológicas –que funcionan 24 horas– y los menores de edad con cáncer. Para el resto de los afiliados de la Nueva EPS que requieran iniciar un proceso oncológico a partir del primero de mayo, la recomendación del Inc fue clara: “Sugerimos a los afiliados de Nueva EPS comunicarse directamente con su aseguradora con el fin de recibir indicaciones pertinentes en relación con la continuidad de la atención en temas de salud”.
La reacción del interventor: “Sin conversación previa”
Jorge Iván Ospina, quien asumió como interventor de la Nueva EPS hace apenas seis días, expresó su malestar por la forma en que se manejó la decisión. El funcionario, nombrado por el Gobierno Nacional en el marco de la intervención a la aseguradora, aseguró que el anuncio lo tomó por sorpresa y que no existió un diálogo previo para buscar alternativas conjuntas que evitaran la suspensión.
“El Instituto, sin conversar conmigo, coloca un comunicado público donde cierra servicios a pacientes”, declaró Ospina en su cuenta oficial de X. Y añadió: “Las instituciones públicas deben tener un propósito colaborativo, deben utilizar las herramientas adecuadas para poder informar en este caso a la Nueva EPS que el Instituto Nacional de Cancerología cerrará servicios”. El interventor advirtió que esta medida impacta directamente a pacientes con enfermedades de alta complejidad y compromete el derecho fundamental a la salud y la vida, especialmente en casos oncológicos que exigen continuidad clínica.
Pese a su crítica, Ospina también anunció acciones concretas para destrabar la situación. Indicó que la Nueva EPS tiene previsto adelantar pagos y acuerdos financieros con el Instituto para saldar los compromisos pendientes. Y aseguró que no está dentro de los planes de la entidad intervenida dejar sin recursos a la red hospitalaria que atiende a sus afiliados. “Yo comprendo las dificultades que puede tener un prestador de servicios cuando no pagan oportunamente las facturas”, reconoció, aunque insistió en que el camino debió ser el diálogo institucional.
Justificación del INC: sostenibilidad y falta de autorizaciones
Desde el Instituto Nacional de Cancerología, los argumentos para el cierre parcial de servicios se basan en dos problemas concretos: la ausencia de un contrato vigente y la falta de autorizaciones para los procedimientos. En su comunicación oficial, la entidad señaló que no ha recibido las autorizaciones correspondientes por parte de la Nueva EPS, lo que impide garantizar la continuidad de los tratamientos en condiciones financieras viables.
“El Instituto Nacional de Cancerología ha hecho todo lo posible para encontrar una solución que permita la continuidad del tratamiento de los pacientes”, dice el comunicado, aunque aclara que “es un tema que solo depende de las directivas del centro médico”. La institución enfatizó que la decisión busca proteger su funcionamiento futuro: “Debemos cuidar que el Instituto pueda seguir funcionando en el futuro para todos”.
En el mismo mensaje, el INC reiteró su disposición a continuar trabajando por el control del cáncer, pero dentro de sus capacidades financieras y técnicas. Y pidió “paciencia” a los pacientes y familiares ante esta situación, entendiendo “la intranquilidad y la incertidumbre” que puede generar.
El telón de fondo: fusión con Famisanar y presión del Gobierno
La ruptura contractual con el Inc ocurre en un momento de alta fragilidad para la Nueva EPS, considerada la mayor aseguradora del país. La entidad se encuentra intervenida por el Gobierno Petro y, además, enfrenta un proceso de posible fusión con Famisanar, otro movimiento que ha generado alertas entre los prestadores de salud. La Unión de IPS (Unips), que agrupa a más de 200 prestadores, advirtió el pasado 21 de abril que esta integración conlleva “un alto riesgo de concentración de pasivos” y podría traducirse en mayores tiempos de pago y en una creciente incertidumbre frente a la depuración de cartera.
Según Unips, durante la transición o integración de pacientes se pueden registrar fallas en trámites clave como el reconocimiento de facturas, lo que derivaría en interrupciones en la atención, barreras de acceso para los pacientes y una desarticulación de las rutas integrales. Este panorama se suma a la orden del presidente Gustavo Petro, quien en las últimas semanas señaló que todas las EPS que estén en quiebra deben ser liquidadas. Aunque no se ha precisado cuáles serán las aseguradoras afectadas, la medida mantiene en vilo al sector.
Qué sigue para los pacientes y las responsabilidades de la EPS
Frente al anuncio del Inc, las autoridades del sector salud han recordado que la obligación de garantizar la continuidad del servicio recae sobre la Nueva EPS. La aseguradora deberá asegurar que sus afiliados con enfermedades oncológicas puedan seguir recibiendo tratamiento, ya sea mediante acuerdos con otras instituciones hospitalarias o a través de nuevas contrataciones que permitan mantener los procesos clínicos sin interrupciones.
Por ahora, el Inc mantendrá la atención sin restricción para urgencias oncológicas, niños y adolescentes con cáncer, y los pacientes ya en curso. Para los nuevos afiliados de Nueva EPS que requieran servicios a partir del 1 de mayo, la recomendación del Instituto es clara: contactar a la EPS para recibir indicaciones sobre la red de servicios con la que tenga contrato la aseguradora. Mientras tanto, el interventor Ospina insiste en que su administración responderá con pagos y acuerdos, aunque el tiempo apremia. La medida empieza a regir en menos de 72 horas.
Juan Joya




