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23 abril, 2026Un nuevo hecho de violencia sacude al municipio de Ocaña, donde dos hermanos fueron secuestrados en pleno casco urbano, generando rechazo y preocupación por el deterioro de la seguridad en la región del Catatumbo. Las víctimas, identificadas como Nadin Ortíz y John Ortíz, fueron interceptadas por hombres armados cuando se movilizaban en un vehículo en el barrio Colsure.
El hecho quedó registrado en cámaras de seguridad, donde se observa cómo los hombres son reducidos por sujetos fuertemente armados y trasladados hacia una zona rural, en un operativo que evidencia planificación. Hasta el momento, no se ha confirmado si los responsables pertenecen a algún grupo armado, lo que aumenta la incertidumbre sobre su paradero.
Tras conocerse el secuestro, las autoridades activaron un plan de búsqueda con apoyo de la Fuerza Pública, incluyendo sobrevuelos de la Fuerza Aeroespacial Colombiana. El alcalde encargado, Hugo Guerrero, indicó que se presume que las víctimas fueron llevadas a otro punto de la región. “Se están realizando operativos para ubicar a estos dos reconocidos ocañeros que hoy son víctimas de este flagelo”, afirmó.
El mandatario local también hizo un llamado urgente por su liberación, señalando que “se debe respetar la vida de estos ciudadanos” y reiteró que se ha dispuesto toda la institucionalidad para lograr su pronto regreso. El caso ha generado indignación, especialmente porque ocurrió a pocos metros de un batallón del Ejército, lo que ha encendido cuestionamientos sobre la capacidad de respuesta en materia de seguridad.
Por su parte, el presidente del Concejo municipal, Deivi Arias, advirtió sobre la falta de garantías en la zona y pidió mayor presencia del Estado. “Elevamos una voz de rechazo y de protesta para que se acabe el secuestro en la región”, expresó, subrayando que los grupos armados han ganado terreno como autoridad de facto en algunos sectores.
Organizaciones defensoras de derechos humanos también se pronunciaron. La Red Departamental de Defensores denunció que el secuestro no es un hecho aislado, sino parte de una crisis creciente en Ocaña y el Catatumbo, donde incluso menores de edad están siendo víctimas. “La situación evidencia una crisis humanitaria marcada por el reclutamiento y otras formas graves de violencia”, advirtieron.
Además, señalaron que existen más casos de secuestro de los que se reportan oficialmente, lo que agrava el panorama en la región. En ese contexto, exigieron al Gobierno nacional y al Ministerio de Defensa acciones urgentes para frenar la escalada de violencia y garantizar la seguridad de la población.
El secuestro de los hermanos Ortíz vuelve a poner en el centro del debate la capacidad del Estado para garantizar el orden público en zonas críticas del país, mientras crece la presión por resultados concretos en medio de una crisis que sigue afectando a comunidades enteras.
Humberto ‘Toto’ Torres




