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Angie Rodríguez, directora del Fondo de Adaptación, decidió hacer públicas las amenazas y la extorsión en entrevista exclusiva con Caracol Radio, donde, según afirmó, venía denunciando “en silencio” ante las autoridades desde hace meses. “No solo hay extorsión, sino amenaza y constreñimiento. He estado en un estado de indefensión total, con una seguridad limitada, precaria, literalmente a gritos pidiendo que me protejan”, declaró.
La funcionaria identificó a su presunto extorsionista como un exfuncionario del DAPRE que luego trabajó en el Fondo de Adaptación y que ya no está en la entidad. Lo describió como un “traficante de la información” que conocía sus puntos débiles: “Él sabía cuáles eran mis miedos, él sabía cuáles eran mis puntos débiles, él hasta lloraba conmigo”. Según su relato, el individuo le exigió “veinte de los grandes”, expresión que ella, en medio del pánico, interpretó como veinte millones de pesos. “Yo no entendía qué era ‘veinte de los grandes’. Llamo a un amigo desesperada y llorando, le digo: ‘ayúdame, es un tema de vida o muerte, préstame veinte millones’”, relató.
Rodríguez leyó apartes de los chats que ya están en poder de la Fiscalía. En ellos, el presunto extorsionista le advierte: “El doctor Carrillo ya tiene toda la información, los chats y los audios… eso se lo va a entregar a Juliana”. La presión incluía la amenaza de divulgar información a la exdirectora del DAPRE, Juliana Guerrero, y al director de la UNGRD, Carlos Carrillo.
La comparación con Miguel Uribe y el allanamiento a la casa de sus padres
La funcionaria justificó su temor extremo trazando un paralelo con el asesinato del excandidato presidencial Miguel Uribe: “¿Quién se atreve a denunciar en Colombia donde a un excandidato presidencial como Miguel Uribe lo asesinaron? (…) ¿qué será de mí?”.
Rodríguez también relató un episodio que marcó un punto de inflexión: el allanamiento a la vivienda de sus padres, adultos mayores que residen en el sur de Bogotá. “Vayan ustedes a que se le metan a la casa de sus papás… le rompen la Biblia, le cogen las cosas a su hijo… ¿usted cómo se siente?”. Afirmó que, desde entonces, mantiene a sus padres “literalmente escondidos”.
Relación rota con el presidente: “Me dijo que era una paramilitar”
Rodríguez confirmó que su relación con el presidente Gustavo Petro se quebró mucho antes de su salida del DAPRE. Aunque evitó detallar las conversaciones —“Él me dijo muchas cosas… no quiero revivir eso”—, sí enumeró los señalamientos que recibió: “Para que me vuelva a decir que soy una paramilitar, para que me vuelva a decir que manejo el contrabando, para que me vuelva a decir que yo libero el puerto de Buenaventura”. Esa desconfianza, dijo, la llevó a no acudir al mandatario cuando comenzaron las amenazas: “¿Para qué le digo? ¿Para que me vuelva a decir que soy una paramilitar?”.
Sobre su salida de la Casa de Nariño, confirmó el episodio revelado por la revista Cambio: tras una tensa conversación con Petro, entró en estado de shock y debió permanecer en su despacho hasta el mediodía del día siguiente. “Le dije a mi equipo: ‘cuídenme, yo no puedo salir de acá’. Y nos quedamos hasta el mediodía. Yo no podía creer”, relató.
Señalamientos a Juliana Guerrero: “Ella hablaba de misiones con el ELN”
Uno de los momentos más delicados de la entrevista fue cuando Rodríguez afirmó haber escuchado a Juliana Guerrero —hoy figura de poder en el DAPRE y cercana al presidente— referirse a contactos con el ELN. “Ella decía que hacía misiones secretas y que dentro de ellas tenía que hablar con el ELN. Yo decía: ‘Dios mío, ¿qué es esto?’”, relató. No obstante, la funcionaria aclaró que sus declaraciones se dan bajo la presunción de inocencia, pues corresponde a la Fiscalía y a un juez determinar la validez de los hechos.
Tensión con Carlos Carrillo: “Está obsesionado conmigo”
La directora del Fondo de Adaptación también se refirió a su relación con el director de la UNGRD, Carlos Carrillo, a quien acusó de mantener una confrontación unilateral. “La confrontación la tiene él conmigo. Está obsesionado conmigo. Yo con él no”, afirmó. Rodríguez reveló que el nombre de Carrillo era utilizado por el extorsionista como parte de las amenazas, lo que incrementaba la presión sobre ella.
Seguridad precaria y el pago de $250 millones a la UNP
Ante la pregunta de por qué no renuncia al Gobierno en medio de esta crisis, Rodríguez respondió: “¿Me salgo y quién me va a cuidar?”. La funcionaria reveló que, ante la falta de respuesta de la Unidad Nacional de Protección (UNP), el propio Fondo de Adaptación tuvo que suscribir un contrato por 250 millones de pesos con esa entidad para garantizarle una camioneta y dos escoltas. “El CDP (certificado de disponibilidad presupuestal) se hizo el 28 de enero”, precisó. “Si no, no hubiera tenido quién”, sentenció, al tiempo que denunció que desde el DAPRE se dio la orden de desmantelar su esquema de seguridad anterior.
Gestión en el Fondo de Adaptación: $32 mil millones en contratos
Rodríguez fue cuestionada por la contratación de 32 mil millones de pesos en servicios durante sus primeros meses al frente del Fondo, con 192 nuevos contratistas. La funcionaria defendió estas decisiones argumentando dos razones operativas. Primero, la congelación de la planta de personal: “Tengo el 50 % de la nómina vacante”. Segundo, la necesidad de ejecutar un presupuesto histórico: “Tengo un billón de pesos por ejecutar que no se ha ejecutado durante este gobierno”. Aseguró que las contrataciones son “complementarias y completamente válidas y legales”.
La polémica por el apartamento en Rosales
La entrevista alcanzó su punto más álgido cuando se le preguntó por su lugar de residencia, ante versiones que indicaban que había comprado un apartamento en el exclusivo sector de Rosales, en el norte de Bogotá. Rodríguez reaccionó con indignación: “Estoy viviendo en arriendo en un lugar que está cerca a la Policía, por si me pasa algo salir corriendo para allá. Esto es una revictimización total”. “Ahora mañana ya no estaría acá en Rosales, sino que me toca ir a buscar corriendo otro lado con mi hijo”, agregó. Desafió a las autoridades a investigar sus finanzas y mencionó directamente a la UIAF: “Wilmer, si me estás escuchando, escúlcame las cuentas. Revisa cuánto he ganado de mis salarios legítimos”.
¿Por qué sigue en el cargo? Una cuestión de supervivencia
Rodríguez insistió en que su permanencia en el Gobierno no es una decisión cómoda, sino una medida de autoprotección. “Yo era consciente de que si me salía así, me iban. Si nada más estando en el Fondo me quitaron la seguridad, ¿ustedes se imaginan que yo no sea funcionaria pública?”, argumentó. “Me dejan sin absolutamente nadie”, concluyó. La funcionaria anunció que no hablará más y responsabilizó a los medios por la exposición de su ubicación, en un contexto de amenazas de muerte vigentes contra ella y su familia.
Juan Joya




