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30 diciembre, 2025La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) celebró el incremento del 23,7 % en el salario mínimo decretado por el Gobierno de Gustavo Petro, al considerarlo un avance significativo en materia de equidad y dignificación laboral. Su presidente, Fabio Arias, afirmó que la decisión representa un acto de justicia social largamente esperado, que incluso superó la solicitud inicial de las centrales obreras, las cuales habían planteado un aumento del 16 % durante la mesa de concertación.
Según explicó el dirigente sindical, el ajuste salarial se sustentó en criterios técnicos sólidos, particularmente en un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre el salario mínimo vital. De acuerdo con ese estudio, existe una brecha cercana al 50 % entre el salario mínimo vigente y el ingreso real que necesita un trabajador para cubrir la canasta básica familiar, una diferencia que, a juicio de la CUT, hacía inaplazable una corrección de fondo.
Para la central obrera, este incremento comienza a saldar una deuda social acumulada durante años, en los que el salario mínimo perdió capacidad adquisitiva frente al costo de vida. Arias señaló que los sindicatos respaldaron sus argumentos en el análisis de la OIT y que, ante la falta de acuerdo con el sector empresarial —que mantuvo una propuesta cercana al 7,21 %—, el Gobierno optó por una fórmula más ambiciosa orientada a mejorar las condiciones de vida de los trabajadores.
Frente a las inquietudes sobre el impacto del aumento en los salarios medios y en las negociaciones colectivas, el presidente de la CUT sostuvo que un salario mínimo más alto empuja al alza las remuneraciones intermedias, ya que obliga a mantener una distancia razonable en las escalas salariales y favorece una mejor remuneración promedio. Desde su perspectiva, el efecto termina siendo positivo para el conjunto del mercado laboral.
Arias también restó credibilidad a los pronósticos negativos de algunos gremios empresariales sobre un eventual aumento del desempleo o un repunte inflacionario. Citando cifras oficiales del DANE, aseguró que el crecimiento del consumo interno de los hogares en los últimos tres años evidencia una mejora en los ingresos, lo que ha dinamizado sectores como el comercio y los servicios, desmontando los escenarios de alarma planteados por los críticos de la medida.
La decisión, sin embargo, generó roces con el sector empresarial. Mientras la ANDI cuestionó un supuesto cambio unilateral en la metodología, la CUT rechazó esa versión y afirmó que el informe de la OIT fue abordado desde el inicio en la Comisión de Concertación. Arias sostuvo que el análisis fue conocido y discutido por todos los actores y que no puede calificarse como una sorpresa un elemento que estuvo sobre la mesa desde la primera sesión.
Finalmente, la CUT reiteró que el aumento del salario mínimo no solo tiene un componente económico, sino también social, al buscar cerrar brechas históricas y fortalecer el poder adquisitivo de los trabajadores. Para la central sindical, la decisión del Gobierno marca un punto de inflexión en la política salarial del país, con impactos directos en el bienestar de millones de hogares colombianos.
Humberto ‘Toto’ Torres




