
Muerte de la jueza Vivian Polanía en Cúcuta: autoridades confirman que el cuerpo no presenta signos de violencia
18 diciembre, 2025
Atlético Nacional se corona campeón de la Copa Colombia 2025 tras vencer al Medellín en el clásico paisa
18 diciembre, 2025Parques Nacionales Naturales de Colombia confirmó la muerte del oso andino de anteojos Tamá durante el operativo diseñado para su retorno a la vida silvestre en el Parque Nacional Natural Tamá. El fallecimiento ocurrió en medio del traslado que buscaba concretar su liberación definitiva, un proceso que había sido preparado durante años y que hoy deja un impacto profundo en las estrategias de reintroducción de fauna emblemática del país.
El anuncio fue realizado a través de las redes sociales de la entidad ambiental, donde se informó que el deceso ocurrió mientras se adelantaba el procedimiento de traslado, dentro del plan interinstitucional denominado Tamá vuelve a casa. Desde Parques Nacionales se indicó que las causas de la muerte deberán ser establecidas por equipos científicos, al tiempo que reiteraron su compromiso con la protección de la fauna silvestre y la conservación de la vida.
El operativo contemplaba un complejo esquema de transporte terrestre, aéreo y helicoportado, con salida desde Bogotá hacia Cúcuta y posterior desplazamiento al Parque Nacional Tamá. Sin embargo, según la información conocida, la aeronave tipo Eurocopter EC145 en la que era movilizado el oso no logró aterrizar, y el animal no resistió el trayecto, pese al proceso de rehabilitación y acompañamiento especializado que recibió durante años.
Entidades como la Fundación Parque Jaime Duque y el Santuario del Oso de Anteojos participaron activamente en el cuidado, recuperación y preparación de Tamá para su regreso al entorno natural. Estas organizaciones habían trabajado en fortalecer sus capacidades físicas y comportamentales, con el objetivo de garantizar una reintroducción responsable y segura.
Horas antes del desenlace, Parques Nacionales había informado que Tamá se encontraba en condiciones óptimas para la liberación, con un peso aproximado de 174 kilogramos, y que el retorno a su hábitat se realizaría mediante un operativo especial que combinaba avión y helicóptero, dada la dificultad de acceso a la zona de páramo donde nació.
La historia de Tamá comenzó en 2014, cuando fue rescatado siendo un osezno huérfano, luego de que su madre muriera a causa de la cacería. Desde entonces, pasó por distintos centros de rehabilitación y, en 2022, protagonizó una fuga del Bioparque Wakatá, episodio que evidenció sus habilidades para sobrevivir en libertad y que reforzó la decisión de avanzar en su proceso de reintroducción.
La muerte de Tamá se convierte en un golpe simbólico para los programas de recuperación y liberación de especies silvestres, y también en un llamado a reforzar la evaluación, la transparencia y los protocolos institucionales en este tipo de traslados. Mientras tanto, las autoridades ambientales esperan el informe técnico que permita determinar con precisión las causas del fallecimiento del oso andino que nunca alcanzó a reencontrarse con la libertad.
Humberto ‘Toto’ Torres




