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TransMilenio cumple 25 años de operación en Bogotá, consolidado como el sistema de transporte público más importante de la capital. Desde el 16 de diciembre de 2000, cuando comenzó a rodar el primer bus en la troncal Caracas, el sistema se convirtió en la columna vertebral de la movilidad urbana y en un referente mundial del modelo BRT (Bus Rapid Transit).
El proyecto nació como respuesta a la crisis de movilidad que vivía la ciudad a finales del siglo XX. Bogotá enfrentaba la llamada “guerra del centavo”, con miles de buses pequeños y obsoletos compitiendo por pasajeros en medio del caos, altos índices de accidentalidad y contaminación. “TransMilenio fue la respuesta de Bogotá a una crisis de movilidad que parecía no tener salida”, se recuerda en los documentos de origen del sistema.
El alcalde Enrique Peñalosa, impulsor del proyecto, afirmó: “Una cosa es hablar paja y otra es hacer cosas que le mejoran la vida a la gente, como TransMilenio, que construye igualdad porque le da prioridad al transporte público sobre el privado. Por primera vez los ciudadanos en transporte público comenzaron a ir mucho más rápido que los de carro privado. Por primera vez los ciudadanos en silla de ruedas o con un coche bebé pudieron acceder al transporte público”.
Peñalosa también señaló los desafíos que enfrentó su implementación: “Fue dificilísimo hacer TransMilenio. Había unas organizaciones, unos transportadores tradicionales que controlaban todo, paraban la ciudad y el país cuando ellos querían. Ahora es muy fácil decirlo, pero yo sí quisiera ver quién, por ejemplo, de los candidatos actuales habría sido capaz de enfrentarse a semejantes transportadores”.
El sistema se sustentó en cuatro pilares fundamentales: respeto a la vida, respeto al tiempo de la gente, respeto a la diversidad ciudadana y estándares de calidad internacional. Con el Acuerdo 04 de 1999, el Concejo de Bogotá autorizó la creación de TransMilenio S. A., ente gestor encargado de coordinar la operación. Desde entonces, el sistema ha crecido con nuevas troncales, la integración al SITP, el TransMiCable en Ciudad Bolívar y la incorporación de una de las flotas de buses eléctricos más grandes del mundo fuera de China.
Hoy, a cifras de 2025, TransMilenio moviliza en promedio 4 millones de viajes diarios, con más de 114 kilómetros de vías troncales exclusivas, 143 estaciones, 9 portales y una flota superior a los 10.500 buses entre troncales y zonales. El sistema cuenta con más de 33.000 funcionarios y colaboradores, entre conductores, anfitriones, gestores de convivencia, personal de aseo, recaudo y seguridad.
La discusión sobre el futuro de la movilidad en Bogotá incluye la implementación del metro pesado, cuya construcción avanza tras décadas de debate. “Nosotros dejamos contratado el metro, y nadie ha podido pararlo. Claudia López lo demandó para detenerlo, Petro trató de pararlo, pero no pudieron. Todo quedó contratado”, recordó Peñalosa, al subrayar que el sistema de transporte de la ciudad debe complementarse con nuevas rutas y modos que integren a más ciudadanos.
TransMilenio, pese a las críticas por congestión y buses llenos, sigue siendo el eje de la movilidad en Bogotá. Su expansión y la integración con el metro y el SITP proyectan un sistema cada vez más amplio, con gran cobertura y tecnologías limpias orientadas a mejorar la calidad de vida de millones de bogotanos.
Juan Joya




