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25 noviembre, 2025La superintendente de Industria y Comercio, Cielo Rusinque, entregó amplias explicaciones sobre la decisión que autorizó la integración entre Tigo y Movistar, una determinación que ha generado debate nacional y que impactará directamente a millones de usuarios de telefonía móvil, internet y televisión en Colombia. En entrevista con El Informativo Digital Colmundo, conducida por el director de Noticias, Humberto ‘Toto’ Torres, la funcionaria detalló uno de los procesos técnicos más complejos que ha enfrentado la entidad en los últimos años.
Desde el inicio, Rusinque dejó claro que la prioridad de la SIC es inmodificable: “El cometido principal de la superintendencia es velar por los intereses del usuario y por el interés general”. La superintendente insistió en que cualquier análisis sobre esta operación debe partir de esa premisa, pues es el eje de toda la actuación administrativa.
“Difícilmente un colombiano no tiene relación con estas empresas”
El director de Noticias, Toto Torres, introdujo el tema señalando que Tigo y Movistar están presentes en la vida cotidiana de millones de ciudadanos. Rusinque coincidió: “Estamos hablando de empresas que tienen impacto en la televisión, en el internet, en la telefonía celular… prácticamente todo colombiano tiene algún vínculo con ellas”.
Frente a esa realidad, la funcionaria explicó que la SIC entendió la magnitud de la decisión desde el primer momento: “No se trataba únicamente de cifras empresariales, sino de cómo esta operación podía beneficiar o afectar al usuario de a pie”.
La superintendente aseguró que, contrario a lo que algunos sectores han insinuado, la autorización no fue automática ni complaciente. “Este proceso fue complejo, largo y multidisciplinario. Aquí no hubo improvisación”, afirmó.
Un mercado históricamente concentrado: “Lamentablemente existe un operador dominante”
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue el diagnóstico del mercado colombiano. Rusinque fue contundente al señalar que las telecomunicaciones en el país presentan una concentración preocupante.
“Es un mercado supremamente concentrado, lamentablemente no por causa atribuible a este gobierno”, recalcó. La funcionaria agregó que la presencia de un operador dominante afecta la competitividad y limita la capacidad de los actores pequeños para crecer o responder de manera efectiva.
Allí entran en escena los operadores más vulnerables, como los móviles virtuales y empresas como WOM, que —según Rusinque— “no tenían condiciones óptimas para competir en igualdad de circunstancias”.
Por ello, afirmó que negar la integración habría significado mantener un escenario que perpetúa las brechas existentes: “No había razón para rechazarla, sobre todo cuando el análisis mostraba que aceptar la operación con condicionamientos podía equilibrar el mercado”.
El proceso duró 11 meses: “Tuvimos que analizar 19 mercados relevantes”
Rusinque detalló el paso a paso de un expediente que inició en enero y se extendió por casi un año. “Fue un proceso de aproximadamente once meses, con requerimientos, ajustes, negociaciones y un análisis profundo del sector”, explicó.
La investigación incluyó el estudio de 19 mercados relevantes, en los cuales se identificaron riesgos en cuatro. De acuerdo con la superintendente, esta es una de las evaluaciones de mayor profundidad realizadas por la SIC en materia de telecomunicaciones.
El proceso también incluyó un amplio ejercicio de participación:
“Involucramos a la CRC, a las empresas interesadas, a los terceros, a los usuarios y a la academia. Fue un trabajo técnico donde escuchamos todas las voces”.
“Se han dicho cosas infundadas”: la SIC aclara rumores y desinformación
Rusinque señaló que en los últimos días han circulado interpretaciones erróneas o incompletas sobre la integración. “Ha habido ruido infundado, desinformación sobre el alcance real de la operación”, advirtió.
Instó a la ciudadanía y a los medios a consultar directamente la resolución oficial: “La invitación es a informarse por los canales oficiales, revisar el documento público y basar los análisis en datos, no en apreciaciones”.
Y agregó una frase de fondo institucional: “La crítica es bienvenida, pero la crítica informada”.
Condicionamientos fuertes: “No son discrecionales, son obligatorios”
Aunque la decisión permite la integración, Rusinque insistió repetidamente en que la SIC impuso condicionamientos estrictos. “No son compromisos voluntarios, son obligaciones que deben cumplirse”, subrayó.
Entre esos condicionamientos, explicó varios elementos que fueron clave para proteger a los actores del mercado:
- Sobre WOM, explicó que el riesgo era el aumento de tarifas por el servicio de roaming automático nacional. Para contrarrestarlo, la SIC estableció “una tarifa de acceso con descuento de entre el 12,5% y el 24,3% frente a la tarifa actual”. Añadió que “tan pronto se materialice la integración, WOM tendrá mejores condiciones que las que tenía antes”.
- Sobre los operadores móviles virtuales, la superintendente afirmó que el temor era una posible desmejora en contratos o incrementos tarifarios. Por ello, la empresa integrada deberá aplicar “descuentos entre el 11% y el 46%” o mantener las condiciones actuales de contratación, según el modelo vigente.
- Sobre la participación en ONET, afirmó: “La empresa integrada renunció a su derecho a veto para evitar riesgos de concentración o decisiones que afecten la competencia”.
- Además, aseguró que se creó “un esquema de manejo de información confidencial que impide que accedan a datos sensibles de sus competidores”.
Auditoría independiente: una vigilancia nunca antes vista
Uno de los elementos más novedosos del proceso es la creación de un mecanismo externo de seguimiento. Según Rusinque, se trata de “un auditor independiente que estará permanentemente monitoreando el cumplimiento de los condicionamientos”.
La superintendente señaló que este mecanismo no es habitual en operaciones de este tipo, pero que la magnitud de la integración lo hacía necesario. “Era fundamental tener una verificación constante y técnica que garantizara que los riesgos identificados no se materialicen”.
Las sanciones: “Podemos imponer multas hasta de 100.000 salarios mínimos”
Rusinque fue clara al advertir que los condicionamientos no son sugerencias: “Están obligados a cumplirlos y si hay incumplimiento proceden las sanciones administrativas”.
Recordó que la SIC tiene competencia para imponer multas de hasta 100.000 salarios mínimos mensuales legales vigentes, además de emitir órdenes administrativas adicionales para corregir irregularidades.
“No es discrecional. Si incumplen, actuamos”, reiteró.
“Este Gobierno no cierra las puertas a la empresa privada”
En la parte final de la entrevista, Humberto ‘Toto’ Torres mencionó que esta decisión contradice la idea extendida de que el Gobierno actual limita el espacio para la empresa privada. Rusinque estuvo de acuerdo en que existe un prejuicio.
“Se crean comentarios y ruidos, pero lo cierto es que los agentes del mercado han encontrado una entidad de puertas abiertas que escucha, analiza y decide con criterios objetivos”, afirmó.
Defendió nuevamente la labor de su equipo técnico:
“Detrás de estas decisiones hay funcionarios con altísima idoneidad, con rigor y con absoluta transparencia”.
Conclusión: el usuario como centro y un mensaje de tranquilidad
La superintendente insistió en su mensaje final: “Los usuarios deben estar seguros de que esta entidad está velando por sus intereses”.
Recalcó que la integración, con sus condicionamientos, busca equilibrar el mercado, mejorar el acceso, fortalecer la calidad del servicio y garantizar que ningún operador pueda abusar de su posición.
Humberto ‘Toto’ Torres




