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11 octubre, 2025n adolescente de 14 años resultó gravemente herido en la mano tras ser atacado por un tiburón durante una polémica atracción turística en el Islote de San Bernardo, en la zona insular de Cartagena. El incidente ha encendido las alarmas sobre las condiciones de cautiverio de los animales y la seguridad de las experiencias que se ofrecen a los visitantes.
El ataque ocurrió mientras el joven participaba en la actividad promocionada como “bañarse con tiburones”, ofrecida en lo que se describe como un acuario artesanal o informal en el islote. Según los reportes, esta modalidad de nado con los escualos tiene un costo aproximado de 10.000 pesos para los turistas. El animal involucrado formaba parte de este recinto y se mantenía en cautiverio.
La víctima recibió la primera atención médica en el Centro de Atención Primaria (CAP) del Islote, pero debido a la gravedad de la lesión en su mano, tuvo que ser remitida de inmediato a una institución hospitalaria en el municipio de Tolú para recibir un tratamiento más especializado. Este hecho subraya la severidad del incidente.
Habitantes de la zona han revelado que el acuario alberga al menos 14 tiburones en lo que califican como “condiciones de cautiverio irregular”. Una práctica que ha generado especial preocupación y críticas es la señalada por algunos operadores turísticos: la presunta costumbre de “desdentar” a los tiburones para, supuestamente, reducir los riesgos de mordedura. Sin embargo, el reciente ataque al menor pone en tela de juicio la efectividad y la ética de este método.
Frente a esta situación, la comunidad isleña y colectivos de defensa animal han alzado la voz para exigir una intervención urgente de las autoridades. Solicitan a entidades como Parques Nacionales, la Armada Nacional y la Alcaldía de Cartagena que tomen cartas en el asunto para regular o clausurar estas actividades. Diversos defensores de los animales insisten en la necesidad de “liberar a los tiburones en cautiverio” y proponen “ofrecer alternativas de empleo a las comunidades” que actualmente dependen de este turismo, argumentando que los animales, estresados por el encierro y el calor, representan un riesgo latente.
Humberto ‘Toto’ Torres




