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19 septiembre, 2025Mientras Bolívar insiste en que no abandonará la contienda, Quintero refuerza su estrategia con alianzas y fichajes clave en Bogotá.
La campaña presidencial del Pacto Histórico atraviesa una fase de alta tensión política. A menos de un mes de la consulta interna que definirá el candidato oficial de la coalición, los precandidatos Gustavo Bolívar y Daniel Quintero han escalado su enfrentamiento público, con acusaciones cruzadas, deserciones estratégicas y versiones contradictorias sobre el futuro de sus aspiraciones.
El detonante más reciente fue la difusión de rumores sobre una supuesta renuncia de Bolívar a la contienda. La versión fue impulsada por Esteban Restrepo, jefe de campaña de Quintero, quien aseguró en redes sociales que Bolívar estaría negociando su retiro. La respuesta del exsenador fue inmediata: “La campaña Quintero miente”, afirmó en un video publicado en sus canales oficiales, donde desmintió categóricamente cualquier intención de abandonar la consulta. “No vamos a aceptar que Colombia Humana se quede por fuera siendo el partido más grande del Pacto Histórico”, agregó, en defensa de su colectividad.
La controversia se intensificó con la salida de Maritza Gutiérrez, gerente de campaña de Bolívar, quien ahora trabaja con el equipo de Quintero en Bogotá. Gutiérrez había acompañado a Bolívar durante más de tres décadas, lo que convirtió su cambio de bando en un hecho simbólicamente potente. Según reportes de prensa, su incorporación al equipo de Quintero será oficializada en los próximos días, mientras Bolívar reorganiza su estructura de campaña.
Desde el entorno de Quintero, las críticas han sido igualmente contundentes. Juan David Duque, jefe de debate del exalcalde, acusó a Bolívar de “traicionar a Gustavo Petro” y de “crear alianzas para dividir el Pacto Histórico y favorecer al uribismo”. Duque afirmó que Bolívar “no ha salido de su rol de escritor de narco-novelas”, en referencia a su trayectoria como guionista, y cuestionó su capacidad para liderar una coalición política.
Bolívar, por su parte, ha señalado que Quintero busca alianzas con partidos tradicionales, lo que considera una desviación de los principios fundacionales del Pacto Histórico. “Quintero ya militó en el Partido Conservador, en el Verde, estuvo en varios partidos. Ahora quiere tomarse el Pacto con alianzas que no representan el cambio”, declaró en entrevista con Caracol Radio. Además, ha propuesto realizar encuestas para definir al candidato único, asegurando que los sondeos lo favorecen ampliamente. “Si yo no la ganara, estaré trabajando con la persona que la gane”, dijo, aunque insistió en que no permitirá que “sectores ajenos al progresismo” se impongan en la consulta.
El debate también ha involucrado a otras figuras de la coalición. La exministra Carolina Corcho criticó la propuesta de Quintero de cerrar el Congreso y convocar una Asamblea Nacional Constituyente. “Cerrar el Congreso de la República no es posible dentro del Estado Social y Democrático de Derecho”, afirmó, marcando distancia frente a las ideas más radicales del exalcalde. Por su parte, la senadora María José Pizarro defendió la diversidad ideológica dentro del Pacto, pero subrayó la necesidad de mantener principios como el antiuribismo y el compromiso con el proceso de paz.
En medio de este panorama, Bolívar ha reiterado que no se retirará de la contienda y que su candidatura representa una apuesta por la coherencia ideológica. “Quieren que Gustavo Bolívar se salga para tomarse el Pacto Histórico y no lo vamos a permitir”, señaló, donde también denunció una “campaña sucia” en su contra. “Piensan con el deseo”, dijo sobre los rumores difundidos por el equipo de Quintero.
La consulta interna del Pacto Histórico está prevista para octubre de 2025 y definirá al candidato presidencial de la coalición para las elecciones de 2026. En juego no solo está el liderazgo de la izquierda, sino también la capacidad de articular una propuesta unificada frente a los bloques de derecha y centro que ya comienzan a consolidar sus candidaturas.
Juan Joya




