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12 septiembre, 2025Este viernes 12 de septiembre, el presidente Gustavo Petro se pronunció sobre el proceso judicial que enfrenta su hijo mayor, Nicolás Petro Burgos, a quien se le señala por los delitos de lavado de activos y enriquecimiento ilícito por recibir cerca de mil millones de pesos en efectivo dinero como aporte a la campaña presidencial de su padre en 2022, pero se lo gastó en lujos e inmuebles.
Por medio de su cuenta de X, el jefe de Estado aseguró que, pese a mantener distancia del proceso penal, ahora se ve obligado a denunciar lo que calificó como “presiones indebidas”. Según el mandatario, su compromiso de no intervenir en el caso se ha cumplido, pero la situación actual lo llevó a hacer públicos los hechos que, en su criterio, comprometen la independencia de la justicia. “Nadie que tenga que ver con el proceso contra mi hijo puede afirmar lo contrario. Por eso debo expresarme ahora, porque ahora sí hay presiones indebidas y no de mi parte y debo denunciarlas públicamente”, afirmó.
Asimismo, señaló directamente al exfiscal general Francisco Barbosa, al exfiscal delegado Gabriel Jaimes Mancera y a otros funcionarios de la Fiscalía de haber ejercido presiones sobre su hijo. Además, aseguró que existieron vínculos de la entidad con lo que denominó una “confederación mafiosa”, la cual habría tenido influencia en la exportación de cocaína desde el puerto de Buenaventura con apoyo de funcionarios del CTI. Petro sostuvo que estas conexiones también se extendieron a Ecuador e incluso habrían incidido en procesos electorales en ese país “y produjo la impunidad sobre los actores intelectuales del asesinato del fiscal paraguayo Pecci, en Cartagena”.
En su pronunciamiento, Petro hizo referencia a la precandidata presidencial Victoria Dávila, a quien acusó de haber recibido información privilegiada sobre el proceso de su hijo gracias a una alianza con el exfiscal Barbosa. El presidente afirmó que la entonces periodista conocía de antemano diligencias judiciales, lo que ahora considera grave, dado que ella aspira a la presidencia. Para él, esa relación constituye un uso ilegítimo de recursos y medios públicos con fines de proselitismo político.
En ese sentido, citó como prueba que Dávila anunció en horas de la mañana un nuevo cargo contra Nicolás Petro, cuando la Fiscalía solo realizó la diligencia en la tarde del mismo día. También acusó a la precandidata de mostrar en redes sociales documentos reservados de la entidad judicial, lo que, en su criterio, evidencia una articulación entre la campaña de oposición y funcionarios del ente investigador y de cómo obtuvo esa información.
“Aquí se comprueba una aberración judicial en el caso de mi hijo, hecha con funcionarios que deben ser individualizados, que no son jueces neutrales e independientes, sino que están al servicio de una campaña electoral y una candidata de la oposición a mi gobierno. Lo que vemos aquí es una ruptura de la garantía procesal y de los derechos de mi hijo. No me meto ni influyo en decisiones que deben ser tomadas de acuerdo a las conductas de mi hijo, pero en libertad, en justicia y en derecho”, concluyó.
Dayineth Isabel Molina Velásquez




