
Pulso por el Bicitaxismo en Bogotá: entre la necesidad ciudadana y el riesgo
20 agosto, 2025
Colombia participará en Gamescom 2025 en Alemania: ¿cuándo se realizará?
20 agosto, 2025Este miércoles 20 de agosto, la representante a la Cámara por Cundinamarca, Alexandra Vázquez, alertó en entrevista con Colmundo Radio sobre la crítica situación que enfrentan los habitantes de Soacha y Sibaté por los retrasos en la construcción de las fases 2 y 3 de TransMilenio.
Según explicó, han pasado ocho años desde que se anunció la ampliación del sistema y, pese a la expectativa ciudadana, las obras avanzan apenas en un 50 % cuando ya deberían superar el 80 %. La congresista señaló que la falta de planeación en estudios, diseños y permisos ha generado un atraso cercano al 30 %, que hoy se traduce en más tiempo de construcción, sobrecostos y graves problemas de movilidad para la comunidad.
Vázquez explicó que al revisar el proceso encontraron deficiencias desde el inicio del proyecto, pues no se habían previsto licencias ambientales, ni redes de acueducto, gas o energía que afectaban la zona de intervención. Además, criticó que actualmente se presenten como “avances” obras que ya debieron estar listas. Esta situación genera largas congestiones, mayor tiempo de viaje y un tránsito colapsado por el cierre de carriles en la autopista Sur, principal vía de entrada y salida del municipio. “Soacha depende únicamente de esta autopista, no tenemos vías alternas y seguimos encerrados todos los días”, enfatizó la representante.
Escucha la entrevista completa en el siguiente enlace:
La parlamentaria cuestionó también la falta de vías internas que alivien el tráfico, como la avenida Las Torres, la cual presenta un atraso del 40 % en su construcción pese a haber sido adjudicada y contratada. Asimismo, indicó que este panorama deja a los soachunos atrapados en un “embotellamiento” constante que no distingue entre semana o fines de semana, afectando la calidad de vida y el tiempo de miles de ciudadanos. Según Vázquez, la situación es un verdadero “karma” para la población, que debe soportar viajes agotadores sin alternativas reales de movilidad.
La representante respondió al anuncio del alcalde Julián Sánchez, quien aseguró que las obras se encuentran en fase final. Para ella, hablar de fase final con solo un 50 % de avance es engañoso, y por ello hizo un llamado a la Contraloría y la Procuraduría para que investiguen y ejerzan control. “No podemos esperar más años para tener movilidad digna. Ni siquiera tenemos alimentadores, pese a que un juez ordenó que el municipio debía garantizarlos”, recalcó. La dirigente advirtió que la región metropolitana de Bogotá no puede seguir ignorando la crisis de transporte que afecta directamente a Soacha y Sibaté.
Otro punto crítico señalado por Vázquez es la calidad de los contratistas que lideran las obras. Según afirmó, al menos uno de ellos tiene antecedentes judiciales y otro ha sido cuestionado en proyectos de la capital. Para la congresista, es incomprensible que se otorguen millonarios contratos a empresas con historial de incumplimientos. “En Colombia a cualquier ciudadano le piden antecedentes para acceder a un empleo, pero a los contratistas no, aunque dejen obras tiradas. Aquí hay negligencia y falta de rigor en la adjudicación de recursos públicos”, sostuvo.
Sobre el impacto económico, la representante señaló que no existe una cifra oficial de los sobrecostos, pero advirtió que las pérdidas para la ciudadanía son incalculables en términos de tiempo, horas de trabajo y gastos adicionales en transporte. Señaló que muchos habitantes deben pagar hasta tres pasajes para llegar al sistema, mientras que los fines de semana Soacha queda prácticamente incomunicada por la falta de puentes internos que conecten las dos zonas divididas por la autopista.
Finalmente, la representante hizo un llamado a los entes de control para que establezcan cronogramas y mesas técnicas que permitan agilizar la construcción. Recordó que la fase 2 y 3 de TransMilenio contempla llegar desde San Mateo hasta el nuevo patio-taller en Compartir, beneficiando tanto a soachunos como a sibateños que trabajan y estudian en Bogotá. Sin embargo, advirtió que no basta con ampliar estaciones y portales, sino que se requiere garantizar alimentadores y condiciones dignas para los usuarios. “Denunciar sirve, y los ciudadanos deben estar atentos a las obras, porque solo con veeduría activa podremos lograr avances reales”, concluyó.
Dayineth Isabel Molina Velásquez




