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6 agosto, 2025El conflicto social en el nororiente del país entró en un nuevo punto crítico. La mesa de diálogo entre el Gobierno Nacional y las comunidades campesinas y de páramo fue suspendida, luego de que ningún alto funcionario acudiera al encuentro convocado en el sector del Puente de Boyacá.
Voceros del movimiento advirtieron que no retomarán conversaciones mientras no se presente una comitiva encabezada por las ministras de Ambiente y Agricultura, el director de la Agencia Nacional de Tierras y el gobernador de Boyacá, Carlos Amaya. La exigencia es clara: presencia directa de quienes toman decisiones.
Además, alertaron que el paro se mantiene activo y que este miércoles llegarán más manifestantes al punto de concentración, aumentando la presión social y el riesgo de una crisis mayor en el centro del país.
El paro minero, sin acuerdos ni ventas de carbón
Simultáneamente, el paro minero completa más de dos días sin avances concretos. Más de 5.000 trabajadores del sector del carbón permanecen en bloqueos estratégicos en Sogamoso, Paipa y varias zonas de Cundinamarca, reclamando atención urgente del Gobierno Nacional ante la crítica situación del gremio.
Yolman Pedraza, vocero del paro minero, explicó que el gremio está en una crisis sin precedentes. Según denunció, las termoeléctricas están paralizadas, no hay compradores para el carbón, y la política oficial impide la exportación, lo que ha afectado severamente sus ingresos.
“El conflicto en Israel ha impactado los mercados, lo entendemos”, explicó Pedraza, “pero el Gobierno colombiano no puede quedarse sin alternativas. Necesitamos otros compradores y políticas de respaldo”.
Gobierno mantiene su postura sobre transición energética
Frente a las demandas, el ministro de Minas, Edwin Palma, descartó reactivar las plantas térmicas, lo que ha sido una de las principales exigencias de los mineros. El funcionario fue enfático al señalar que ese punto “no se puede cumplir”, por tratarse de una decisión de política energética estructural.
Sin embargo, afirmó que el Ejecutivo se compromete con una “ruta de transición” justa para el pueblo minero de Boyacá y sostuvo que hay voluntad política para el diálogo, aunque bajo la premisa de avanzar hacia energías limpias y sostenibles como parte del compromiso climático del país.
Bloqueos activos y tensión en aumento
Tanto campesinos como mineros han reiterado su disposición al diálogo, pero condicionada a la presencia real de los responsables gubernamentales. Hasta ahora, los bloqueos siguen activos y podrían intensificarse en las próximas horas si no se produce una respuesta institucional contundente.
El paro campesino y minero es un síntoma de una desconexión profunda entre las decisiones del alto Gobierno y las realidades de los territorios. La falta de interlocución directa, sumada a una política energética inflexible, amenaza con prolongar y escalar la crisis en uno de los sectores más sensibles del país.
Humberto ‘Toto’ Torres




