
Colapsan vías, ríos se desbordan y municipios quedan incomunicados por lluvias en Boyacá
15 julio, 2025
Tragedia en el Magdalena: tres subtenientes del Ejército mueren durante entrenamiento fluvial
15 julio, 2025Tito Nelson Martínez, de 45 años; su esposa Viviana Andrea Canro, de 42; y su pequeño hijo Kevin, de 4 años, fueron hallados sin vida el pasado viernes 11 de julio en una habitación del hotel Portobelo, en la isla de San Andrés. Los cuerpos no presentaban señales de violencia. La familia había viajado desde Bogotá el miércoles anterior para celebrar el Día del Padre y el reciente cumpleaños de la madre de Viviana, quien también fue invitada a compartir el fin de semana.
Mientras los suegros se alojaron en una habitación, Tito, Viviana y el menor ocuparon otra. Fue precisamente en esta donde fueron encontrados muertos en la mañana del viernes. El hallazgo lo hizo Orlando Canro, padre de Viviana, quien fue a buscarlos porque habían acordado comenzar temprano la agenda turística. Al no recibir respuesta, pidió ayuda a empleados del hotel para abrir la puerta. “Fue terrible ver a mi hija, mi yerno y nieto acostaditos, como dormiditos”, relató entre lágrimas en entrevista con El Tiempo.
Según versiones de la familia, el jueves la familia pasó el día en la playa y, al regresar al hotel, decidieron descansar temprano. Horas antes, Viviana había manifestado su inconformidad con el estado de la habitación y había solicitado un cambio que fue negado debido a la alta ocupación.
“Mi madre pidió en recepción que le cambiaran de cuarto porque olía muy mal y estaba en condiciones insalubres”, aseguró Mayerly Hurtado, hija mayor de Viviana. También informó que los exámenes forenses realizados a su hermano pequeño no arrojaron presencia de sustancias venenosas, ni restos de alimentos en el estómago.

En mensajes de WhatsApp y audios, Viviana expresó su preocupación por las condiciones del lugar. “Ese hotel está re re re mohoso. Pero tú vieras lo mohoso que está, huele hartísimo, hartísimo. No tienen papel higiénico, no tienen aseo, no tienen toallas. Uy no, me dio pena. Me sentí mal. Me sentí mal con mis papás. No, no sé qué hacer”, se escucha decir a la mujer.
Algunos familiares agregaron que, pese a las quejas, la familia decidió permanecer en la habitación por el cansancio tras la jornada en la playa. Canro también descartó categóricamente que se tratara de una intoxicación alimentaria o de un acto voluntario, ya que todos comieron lo mismo en los días previos.
Un dato relevante del hallazgo fue que Tito y el niño yacían sobre la cama, mientras que Viviana fue encontrada desnuda en el piso del baño, con rastros de vómito.
El hotel Portobelo, donde ocurrió la tragedia, pertenece a la firma Hoteles Portobelo SAI S.A.S. Entre sus accionistas figuran los empresarios brasileños Eduardo Monteiro Ribeiro, Carlos Montero Ribeiro y Carlos Mendes Ribeiro Junior, este último conocido en la isla por su aspiración política a la Asamblea departamental.
La empresa mantiene contratos con la Gobernación de San Andrés y la Cámara de Comercio de Girardot. Tras lo ocurrido, voceros del hotel aseguraron a medios como El Tiempo que han colaborado con las autoridades y se mantienen en contacto con la familia de las víctimas.
Las autoridades investigan las causas del deceso, y cobra fuerza la hipótesis de una posible intoxicación por inhalación de gases tóxicos, aunque se está a la espera de los resultados oficiales. El coronel James Evelio Totena, al frente de la investigación, confirmó que no hubo señales de violencia y que una “intoxicación aérea” es, por ahora, la línea más fuerte.
Paola Martínez Burgos




