
Renuncia al Senado y al Partido Liberal para liderar campaña presidencial de Abelardo de la Espriella
6 mayo, 2026
Paloma Valencia simula debate con Iván Cepeda usando inteligencia artificial y desata polémica en redes
6 mayo, 2026La Organización Mundial de la Salud confirmó que el hantavirus que causó tres muertes en un crucero en el océano Atlántico corresponde a la peligrosa cepa Andes, la única variante conocida con capacidad de transmisión entre humanos. El hallazgo encendió las alarmas sanitarias a nivel internacional, debido al alto riesgo epidemiológico que representa este tipo de contagio.
La identificación fue realizada por el Centro de Enfermedades Virales Emergentes de los Hospitales Universitarios de Ginebra, que analizó una muestra mediante prueba PCR tomada a un pasajero del buque MV Hondius. Los resultados fueron notificados de inmediato a las autoridades sanitarias suizas y a la OMS, dada la gravedad del caso.
Expertos advierten que la cepa Andes del hantavirus es especialmente peligrosa porque puede transmitirse de persona a persona, a diferencia de otras variantes que se contagian principalmente por contacto con fluidos de roedores infectados. Este factor eleva el riesgo en espacios cerrados o con alta interacción, como ocurre en cruceros.
El brote detectado en el MV Hondius ha generado preocupación global por tratarse de un entorno confinado durante varios días en altamar, lo que facilita la propagación del virus. Las autoridades sanitarias han intensificado los protocolos de vigilancia epidemiológica ante la posibilidad de nuevos contagios.
El primer caso mortal fue un pasajero neerlandés que presentó síntomas a inicios de abril y falleció el 11 de ese mes. Posteriormente, su esposa, ya con signos de la enfermedad, descendió en la isla de Santa Elena y viajó a Johannesburgo, donde murió en un hospital. La tercera víctima fue una mujer alemana, quien falleció el 2 de mayo tras desarrollar neumonía severa, confirmando la gravedad del brote.
Ante la emergencia, el Ministerio de Sanidad de España designó la isla de Tenerife, en Canarias, como punto de atención médica para pasajeros y tripulación. Sin embargo, autoridades regionales rechazaron recibir el crucero por riesgos sanitarios, evidenciando la tensión frente a la posible expansión del virus.
En paralelo, el Gobierno de Países Bajos coordina la evacuación de al menos tres personas en estado crítico, en conjunto con la empresa operadora Oceanwide Expeditions. Cabo Verde, por su parte, autorizó el ingreso de aviones ambulancia pero no permitirá el atraque del buque, como medida preventiva.
La OMS activó además una alerta internacional y emprendió la búsqueda de al menos 80 personas que tuvieron contacto con una de las víctimas, incluyendo pasajeros de un vuelo entre Santa Elena y Johannesburgo. El objetivo es identificar posibles contagios y evitar la expansión del brote.
Este caso vuelve a poner en evidencia la capacidad de propagación de enfermedades infecciosas en entornos cerrados y altamente transitados, así como la necesidad de respuestas rápidas coordinadas entre países. La vigilancia epidemiológica y la cooperación internacional serán claves para contener la situación.




