
Santa Fe empata con Peñarol en Libertadores 2026 y cede puntos en casa por lesiones y falta de eficacia
10 abril, 2026
América de Cali empata con Macará en Ecuador y suma punto en su debut en Copa Sudamericana
10 abril, 2026La líder de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, vuelve a la contienda presidencial en Perú con su cuarta candidatura tras quince años de intentos fallidos, en un escenario marcado por la polarización política. Las elecciones del 12 de abril representan una nueva oportunidad para alcanzar el poder, luego de haber perdido en segunda vuelta en 2011, 2016 y 2021.
En medio de la campaña, Fujimori ha insistido en que aún no ha llegado a la Presidencia y que espera lograrlo en esta ocasión. Incluso, sostiene que “el antifujimorismo ha ido disminuyendo”, una afirmación clave en una contienda donde ese factor ha sido determinante en sus derrotas anteriores.
Tres derrotas y una nueva oportunidad electoral
La trayectoria electoral de Fujimori ha estado marcada por derrotas ajustadas frente a Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski y Pedro Castillo, quienes lograron imponerse en segunda vuelta. Pese a estos reveses, la candidata ha mantenido una base política sólida, lo que la mantiene como una de las principales figuras del escenario electoral peruano.
Analistas como Kathy Zegarra destacan que Fujimori conserva un capital político que pocos partidos poseen, con representación constante en el Congreso. Según la experta, esta podría ser la ocasión en que finalmente logre imponerse, especialmente considerando que en la última elección la diferencia con Castillo fue mínima.
El peso del antifujimorismo en Perú
Uno de los principales obstáculos para Fujimori sigue siendo el llamado antifujimorismo, considerado por analistas como una de las fuerzas políticas más influyentes del país. Este fenómeno está profundamente ligado a la figura de su padre, Alberto Fujimori, cuyo legado divide a la sociedad peruana.
Por un lado, hay sectores que reconocen su papel en la lucha contra el terrorismo y la estabilización económica. Por otro, persiste un fuerte rechazo debido a acusaciones de violaciones de derechos humanos, corrupción y concentración del poder, hechos que marcaron su gobierno y por los cuales fue condenado.
Una estrategia ambigua frente al pasado
La candidata ha adoptado una postura variable frente a los cuestionamientos sobre el gobierno de su padre. En algunos momentos ha reconocido errores relacionados con corrupción y abusos, pero en otros ha minimizado esos hechos, llegando a calificarlos como “errores” y no delitos, lo que evidencia una estrategia política ambigua.
Este manejo del discurso refleja el reto central de su campaña: conservar el respaldo de su base electoral sin reforzar el rechazo de sectores críticos, en un país donde la memoria política sigue siendo determinante en cada elección.
¿La cuarta será la vencida?
A pocos días de las elecciones, Keiko Fujimori aparece como una de las favoritas, en un contexto donde el desgaste de otras fuerzas políticas podría jugar a su favor. Sin embargo, la historia reciente demuestra que el antifujimorismo ha sido decisivo en los balotajes, incluso permitiendo el triunfo de candidatos ideológicamente opuestos.
El desafío para Fujimori será romper esa barrera histórica y consolidar una mayoría electoral, en lo que podría convertirse en una de las elecciones más decisivas y polarizadas de los últimos años en Perú.
Sala Digital Colmundo
Con información de Internet




