
Ronaldinho jugará en Bogotá: el astro brasileño regresa al país para un partido de creadores de contenido
26 marzo, 2026
Controversia en MinCiencias: En riesgo $2,7 billones para proyectos científicos
26 marzo, 2026En la tarde de este jueves 26 de marzo, Gonzalo Córdoba Mallarino, presidente de Caracol Televisión, se pronunció en medio del escándalo que ha sacudido al canal luego de conocerse que dos reconocidos periodistas —quienes ya fueron retirados de la planta televisiva— presuntamente habrías acosado sexualmente a diferentes mujeres del gremio periodístico.
El hecho, que rodea a los comunicadores y presentadores Jorge Alfredo Vargas y Ricardo Orrego, ha desatado una ola de comentarios y críticas debido a que se trata de una conducta que ha sido repetitiva desde hace muchos años, pero que así mismo estuvo guardado en silencio por parte de las víctimas, quienes sintieron miedo a represalias y perder oportunidades laborales. Ahora, con las palabras sentidas y de respaldo del alto directivo del canal hacia las afectadas abre una nueva puerta insistir en que este proceso no puede quedarse en una declaración simbólica, sino que debe traducirse en decisiones concretas y sostenidas en el tiempo.
“No se trata únicamente de reaccionar ante una coyuntura, sino de asumir un compromiso real con cambios estructurales”, afirmó, al subrayar que la credibilidad dependerá de la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, especialmente en momentos de alta sensibilidad pública. En esa misma línea, recalcó que cualquier transformación exige continuidad, seguimiento y evaluación permanente para evitar que las medidas se pierdan con el paso del tiempo.
Asimismo, Córdoba Mallarino reconoció que este tipo de situaciones no solo afectan a quienes las padecen directamente, sino que impactan el clima laboral en su conjunto, generando desconfianza y afectando las dinámicas internas. Al mismo tiempo hizo énfasis en que la construcción de entornos seguros debe ser una prioridad permanente y no una reacción tardía ante las denuncias.
“Hoy me dirijo a ustedes consciente de la gravedad del momento que atravesamos. A quienes han vivido situaciones que no deberían ocurrir en ningún entorno laboral, dentro o fuera de Caracol, quiero expresarles algo con claridad: lo sentimos profundamente. Ninguna persona debería sentirse vulnerable o insegura en su lugar de trabajo. Que algo así haya podido ocurrir en un espacio que debe ser de respeto y confianza nos obliga a una reflexión seria”, expresó.
Por lo anterior, añadió que garantizar espacios de trabajo dignos implica escuchar activamente, validar las experiencias de las víctimas y actuar con celeridad frente a cualquier señal de alerta, evitando la indiferencia institucional que en el pasado pudo haber contribuido a normalizar conductas inaceptables.
Igualmente, resaltó que, de haberse presentado ese tipo de situaciones, debe haber consecuencias. “Las palabras, por sí solas, no reparan lo vivido. Pero el silencio sí agrava las heridas. Por eso corresponde reconocer que, si existieron conductas indebidas, deben conocerse y deben tener consecuencias. No vamos a justificar, minimizar ni esconder nada. La verdad es la única base posible para preservar la confianza”, reafirmó.
El empresario también hizo un llamado a la corresponsabilidad de todos los integrantes de la institución, destacando que el cambio no depende exclusivamente de las directivas, sino de una transformación colectiva. Por estos acontecimientos, Córdoba informó que decidieron abrir una investigación independiente y se realizará por medio de una comisión externa liderada por la abogada Catalina Botero Marino, quien contará con todas las garantías necesarias para asegurar que cada persona pueda ser escuchada con respeto y confidencialidad. “Catalina ha sido magistrada auxiliar y conjuez de la Corte Constitucional, Decana de la facultad de Derecho de la Universidad de los Andes y Relatora para la libertad de expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, entre otros cargos y honores”, detalló.
Subrayó que este ejercicio no solo busca esclarecer hechos, sino también sentar las bases de una cultura organizacional más sólida, ya que, según lo expresado, “nadie está por encima de la dignidad de otra persona. Ningún talento, ningún cargo y ninguna trayectoria justifican comportamientos que vulneren ese principio”.
Para finalizar, aseguró que revisarán sus protocolos con el fin de reforzar los mecanismos de denuncia y asegurar que existan procedimientos claros y confiables. “A quienes han tenido el valor de hablar, les debemos respeto. Y a quienes todavía no se sienten en condiciones de hacerlo, deben saber que este también es su espacio. Una institución solo puede ser verdaderamente fuerte cuando las personas que la conforman se sienten seguras dentro de ella. Ese es el sentido de lo que estamos haciendo hoy”, puntualizó.
Dayineth Isabel Molina Velásquez




