
Protestas estudiantiles en Francia continúan pese a las medidas anunciadas por el Gobierno de Macron
27 octubre, 2026
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27 octubre, 2026El presidente francés llamó al diálogo democrático ante las movilizaciones del 31 de octubre, mientras su Gobierno enfrenta reclamos estudiantiles, presión sindical y disturbios recientes.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, pidió evitar una nueva escalada de violencia durante las protestas convocadas para este sábado 31 de octubre, en medio del descontento por el costo de vida y las demandas de estudiantes y sindicatos. Durante una visita a Marsella, el mandatario llamó a la calma y defendió el debate democrático frente a una nueva jornada de movilizaciones que mantiene en alerta a las autoridades.
“Un debate democrático, no una espiral de violencias”, expresó Macron al referirse a la situación social del país. El jefe del Elíseo advirtió que la jornada podría ser complicada y reclamó que no se repitan los disturbios registrados el pasado 17 de octubre, cuando manifestaciones en distintas ciudades terminaron en enfrentamientos con la Policía, incendios y saqueos.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, también anticipó una jornada difícil. En declaraciones a la cadena BFMTV, afirmó que el Gobierno prevé “otro gran día de movilización”, en referencia a las convocatorias de los llamados chalecos amarillos y otros sectores inconformes.
Macron descarta por ahora declarar el estado de emergencia
Durante su visita a Marsella, Macron calificó el próximo sábado como una jornada de riesgo y cuestionó que el país atraviese un periodo de tanta agitación a seis meses de las elecciones presidenciales.
“No es normal que, a seis meses de unas elecciones presidenciales, nuestro país esté en este estado de ebullición”, afirmó el mandatario, quien pidió que las escenas de violencia del 17 de octubre no vuelvan a repetirse.
El presidente visitó las instalaciones del Ayuntamiento de Marsella, parcialmente vandalizadas durante los disturbios, y se reunió con el alcalde Benoît Payan. La visita sirvió también para mostrar respaldo a las autoridades locales afectadas por los daños.
Aunque el Gobierno descartó por ahora declarar el estado de emergencia, Macron anunció que se mantendrán los despliegues policiales y se establecerán recorridos para evitar que las manifestaciones atraviesen los centros de las ciudades.
“Si hacemos bien nuestro trabajo colectivamente, este movimiento se calmará porque responderemos a las expectativas legítimas y porque el orden se mantendrá. Pero no hay nada hecho”, advirtió el presidente.
El costo de vida aumenta la presión sobre el Gobierno francés
Las movilizaciones estudiantiles y los reclamos sindicales por el encarecimiento de la vida han ampliado la presión sobre el Ejecutivo, que afronta sus últimos seis meses de mandato con un margen fiscal limitado.
El Gobierno de Macron intenta conseguir la aprobación parlamentaria del presupuesto para 2027, en un contexto en el que la deuda pública francesa equivale al 119 % del producto interno bruto (PIB). La oposición, tanto de extrema derecha como de izquierda, domina la Asamblea Nacional y mantiene bajo escrutinio las cuentas del Ejecutivo.
Algunas de las medidas anunciadas para responder a las demandas estudiantiles podrían incorporarse mediante enmiendas al presupuesto. Sin embargo, las restricciones financieras y las diferencias políticas complican la posibilidad de atender todas las exigencias sociales.
Ayudas para los comerciantes afectados por los disturbios
Macron defendió el diálogo con los sectores movilizados y respaldó la reunión del primer ministro, Sébastien Lecornu, con representantes estudiantiles. También anticipó encuentros con organizaciones sindicales y empresariales para buscar respuestas a las demandas que alimentan las protestas.
El Gobierno ha impulsado mecanismos de colaboración con las administraciones locales y el sector privado para apoyar a los comerciantes afectados por los saqueos o que han tenido que cerrar sus negocios durante las manifestaciones.
Las autoridades también trabajan con aseguradoras y entidades bancarias para agilizar las indemnizaciones y facilitar financiación para que los negocios puedan reponer sus pedidos.
La próxima jornada de protestas pondrá a prueba la estrategia del Ejecutivo, que busca combinar medidas económicas, diálogo con los sectores inconformes y control del orden público. El alcance de las movilizaciones del 31 de octubre y la respuesta de los sindicatos serán determinantes para establecer si la tensión social disminuye o se extiende en las semanas previas a las elecciones presidenciales.




