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19 septiembre, 2026Policía, Ejército y Fuerza Aeroespacial reforzaron operaciones en Norte de Santander, con prioridad en municipios afectados por acciones del ELN y disidencias.
La Fuerza Pública aumentó cerca de 35 % su presencia en Norte de Santander durante el último mes, en medio del deterioro de la seguridad en el Catatumbo y de recientes ataques contra instalaciones militares y policiales. El refuerzo concentra capacidades de Policía, Ejército y Fuerza Aeroespacial en varios municipios del departamento.
El coronel Carlos Angarita Antolínez, nuevo comandante de la Policía de Norte de Santander, señaló que la instrucción del Gobierno es incrementar los operativos, especialmente en el Catatumbo. Las autoridades mantienen acciones contra el ELN y estructuras disidentes de las Farc que operan en la región.
El despliegue se concentra en Ábrego, Ocaña, Convención y El Carmen, territorios donde los grupos armados utilizan corredores para movilizar hombres, armas, explosivos y recursos ilícitos. Las autoridades buscan bloquear especialmente las rutas que conectan el sur del Cesar con Ocaña.
La ofensiva ocurre después de ataques atribuidos por el Gobierno al ELN contra instalaciones de la Fuerza Pública en Ocaña y El Carmen. Drones cargados con explosivos fueron utilizados en las acciones, una modalidad que se suma a amenazas como campos minados, secuestros, extorsiones y reclutamiento de menores.
Uno de los puntos bajo mayor atención es Guamalito, corregimiento de El Carmen, donde un ataque destruyó la subestación de Policía. Angarita aseguró que los uniformados permanecen en el territorio: “Seguimos allí, no nos hemos ido. Nuestra misión es brindar seguridad a la población civil”.
La reconstrucción de la subestación se realizará en dos fases y tardará varios meses. Mientras avanzan las obras, la presencia policial y los operativos continuarán en Guamalito, considerado un punto estratégico de acceso a la región del Catatumbo.
Ocaña también tendrá un papel central en la nueva estrategia. Allí fue activado el Centro Integrado de Inteligencia y Contrainteligencia Territorial (CICOT), encargado de articular información y capacidades de las Fuerzas Militares, la Policía y otros organismos estatales para anticipar amenazas e identificar responsables.
Las medidas se desarrollan en una región golpeada durante años por desplazamientos y disputas entre estructuras armadas. Datos oficiales de la Policía muestran que Norte de Santander registró 341 homicidios en 2025, 166 de ellos relacionados con las confrontaciones en el Catatumbo.
El incremento del pie de fuerza abre ahora una etapa de mayor presión operacional en el departamento. El desafío será traducir ese despliegue en mayor control territorial y protección para las comunidades, especialmente en las zonas rurales donde persisten las acciones de los grupos armados.
Sala Digital Colmundo




