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13 mayo, 2026Bogotá no se comporta como una sola ciudad. Esa es una de las principales conclusiones de la octava ola de la Encuesta Mundial de Valores, un estudio internacional aplicado en más de 100 países y que, por primera vez, permitió analizar las diferencias culturales, sociales y políticas entre las 19 localidades urbanas de la capital colombiana. Los resultados muestran una ciudad más feliz y tolerante, pero también más desconfiada y crítica frente al sistema democrático.
Los hallazgos fueron presentados en un conversatorio liderado por la Alcaldía Mayor de Bogotá, junto a Bogotá Cómo Vamos, la Universidad de los Andes y la Fundación Corona. El estudio reveló profundas diferencias entre generaciones, localidades y niveles socioeconómicos en temas como democracia, religión, felicidad, confianza y tolerancia social.
Jóvenes bogotanos muestran menor respaldo a la democracia
Uno de los datos que más llamó la atención fue la diferencia generacional frente a la democracia. Según la encuesta, solo el 48 % de los jóvenes entre 18 y 25 años considera prioritario vivir en democracia, mientras que entre los mayores de 56 años el respaldo asciende al 71 %.
Aunque el apoyo general a la democracia aumentó en Bogotá —pasando del 75 % en 2018 al 85 % en 2024— también crecieron las opiniones favorables hacia modelos de autoridad más fuertes. El respaldo a un “líder fuerte que no tenga que rendir cuentas al Congreso o a las elecciones” subió del 56 % al 59 %, mientras que el apoyo a gobiernos militares pasó del 13,5 % al 18 %.
“Durante años hablamos de ‘los bogotanos’ como si fueran un solo grupo homogéneo. Esta encuesta demuestra que Bogotá vive y piensa distinto según la localidad, la edad y las condiciones sociales”, afirmó Miguel Silva.
Ateísmo y distanciamiento religioso crecieron en Bogotá
La investigación también evidenció cambios culturales significativos en la relación de los ciudadanos con la religión. El porcentaje de personas que se declaran ateas pasó del 1,1 % al 4,3 % en apenas seis años, mientras que uno de cada cuatro bogotanos aseguró que nunca asiste a la iglesia.
Entre los menores de 25 años, únicamente el 49 % considera importante la religión, cifra que contrasta con el 68 % registrado entre las personas mayores de 56 años. Los resultados reflejan una transformación cultural marcada especialmente entre las nuevas generaciones de la capital.
Felipe Mariño, director de Bogotá Cómo Vamos, aseguró que comprender cómo piensan y sienten los ciudadanos es clave para diseñar políticas públicas más acertadas. “Comprender mejor la ciudad y las realidades de cada territorio es una condición esencial para aportar a una Bogotá más equitativa”, señaló.
Chapinero lidera en felicidad y Teusaquillo en confianza social
Las diferencias entre localidades también quedaron evidenciadas en los indicadores de bienestar y confianza interpersonal. Mientras el 96 % de los habitantes de Chapinero se declaró feliz, en Ciudad Bolívar la cifra cayó al 76 %, mostrando una fuerte brecha emocional dentro de la misma ciudad.
En términos generales, el 87 % de los bogotanos aseguró sentirse “muy feliz” o “bastante feliz”, dos puntos más frente a los resultados obtenidos en 2018.
La encuesta también mostró que Bogotá continúa siendo una ciudad con bajos niveles de confianza entre ciudadanos. Solo el 7 % de los encuestados considera que se puede confiar en la mayoría de las personas, mientras que el 93 % cree que es necesario ser muy cuidadoso al relacionarse con los demás.
Teusaquillo fue la localidad con mayores niveles de confianza interpersonal, alcanzando el 19 %, mientras que en Usme la cifra apenas llegó al 1 %. Los investigadores señalaron que estos indicadores reflejan profundas diferencias sociales y culturales dentro de Bogotá.
Bogotá es más tolerante, pero persiste rechazo hacia excombatientes
En materia de diversidad y tolerancia, los resultados evidenciaron avances importantes en comparación con mediciones anteriores. El rechazo a tener personas homosexuales como vecinos cayó del 31 % al 13 %, mientras que el rechazo hacia personas de otra raza disminuyó del 17 % al 3 %.
Sin embargo, la encuesta también reveló persistencia de estigmas relacionados con el conflicto armado. El 35 % de los encuestados afirmó que no quisiera tener como vecino a un desmovilizado de un grupo armado.
La Encuesta Mundial de Valores se desarrolla en Colombia desde 1995 y en esta nueva edición contó con una muestra ampliada de 1.824 encuestas en Bogotá, permitiendo representación específica en cada localidad urbana. Los resultados completos estarán disponibles en un tablero interactivo abierto al público con filtros por edad, género, localidad y nivel socioeconómico.
“Bogotá no necesita más datos para gobernarse. Necesita gobernarse con los datos que ya tiene”, concluyó Miguel Silva, al destacar que el estudio permite entender cómo responden de manera diferente los territorios frente a los desafíos sociales y políticos de la capital.
Sala Digital Colmundo




