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24 marzo, 2026La tragedia aérea registrada en el municipio de Puerto Leguízamo, en Putumayo, luego de que el avión militar Hércules C-130 que transportaba 128 personas a bordo, dejó un saldo de 68 personas fallecidas y decenas de heridos, tras precipitarse a tierra pocos segundos después del despegue, generando dolor y consternación en todo el país. En la mañana de este martes 24 de marzo, en entrevista con Colmundo Radio, el gobernador de ese departamento, Jhon Gabriel Molina, expresó su solidaridad con las familias de las víctimas, con el Ejército Nacional y con toda la Fuerza Pública.
“Hay una profunda tristeza y consternación por esta noticia que enluta Colombia, enluta las fuerzas militares”, afirmó. El mandatario explicó que el accidente se registró en uno de los 13 municipios del departamento, ubicado al suroriente y con límites con Ecuador y Perú. Detalló que se trata del municipio más grande del Putumayo, con cerca del 50% de la extensión territorial, caracterizado por su difícil acceso. “Es un municipio de difícil acceso, sólo se llega por aire o por agua, la mayoría de las personas viajan por agua por el río Putumayo, navegando por el río Putumayo desde el municipio de Puerto Aguirre, aproximadamente son siete horas que se navega por el río para poder llegar al municipio de Puerto Leguízamo”, precisó.
Sobre el punto exacto del siniestro, el gobernador señaló que la aeronave cayó aproximadamente a un kilómetro de la pista del aeropuerto y a unos dos kilómetros del casco urbano. Explicó que es una zona habitada por comunidades, finqueros y familias, en un corredor que conecta con la inspección de La Tagua, ubicada a orillas del río Caquetá. Asimismo, destacó que la cercanía a zonas pobladas permitió una rápida reacción de los habitantes.
En ese sentido, Molina resaltó la valentía de la comunidad, que acudió de inmediato a auxiliar a los heridos pese a las condiciones de riesgo. “Arriesgando sus vidas, porque como es un avión militar, los miembros que viajaban llevaban municiones que empezaron a detonarse con las llamas”, relató. Según explicó, la acción oportuna de los pobladores y organismos de socorro fue determinante para evitar un mayor número de víctimas fatales en medio de la emergencia.
Frente al contexto del aeropuerto, indicó que se trata de una terminal donde operan vuelos comerciales y militares. “Llegan aproximadamente tres o cuatro vuelos semanales desde la ciudad de Bogotá por la aerolínea Satena, además de los vuelos militares”, apuntó. No obstante, fue enfático en que no le corresponde determinar las causas del accidente, ya que estas serán establecidas por las autoridades competentes tras las investigaciones.
De igual manera, advirtió sobre las precarias condiciones de infraestructura y operación de este aeropuerto y de otros en el departamento. “Es un aeropuerto que requiere de mucha inversión, no tiene una sala de espera adecuada, no tiene el cerramiento de la pista”, aseguró. También mencionó que la operación está a cargo del municipio, que es de sexta categoría y con recursos limitados, lo que dificulta garantizar condiciones óptimas. Añadió que existen problemas en servicios básicos como la energía, que depende de plantas y del transporte de combustible por vía fluvial. Incluso recordó que en algún momento se advirtió sobre la imposibilidad de garantizar la limpieza de la pista, lo que evidencia fallas estructurales que deben ser revisadas.
El gobernador se refirió a la atención de la emergencia y las imitaciones del sistema de salud en el Putumayo y señaló que el departamento no cuenta con la capacidad para atender casos de alta complejidad como politraumatismos o quemaduras graves, aunque se brindó atención inicial en el Hospital María Angelines con apoyo de la red pública, medicamentos e insumos trasladados en helicóptero. “Hoy ya el 100% de los heridos están evacuados, están siendo atendidos de acuerdo a su gravedad de las heridas con la especialidad que corresponde para garantizar una buena atención, pero sobre todo para garantizar la vida de estas personas, que en aproximadamente 14 están en estado crítico, que fue el reporte que me entregaron el día de ayer”, aclaró.
Para finalizar, el mandatario recordó tragedias pasadas como la avalancha de Mocoa en 2017 para insistir en la necesidad de actuar a tiempo e hizo un llamado a que las reflexiones se traduzcan en acciones concretas para el departamento. “Hay que revisar realmente en qué hemos fallado y evaluar conscientemente si este accidente se pudo haber evitado, si nos faltó a todos de alguna otra manera acciones oportunas, frente a muchos llamados que se han hecho en diferente época, en diferentes tiempos al Gobierno nacional. Yo no puedo señalar a este Gobierno, son situaciones que precisan durante muchos años (…) que tienen grandes dificultades en materia de servicios públicos, en materia de inversión y todo el departamento del Putumayo”, concluyó.
Dayineth Isabel Molina Velásquez




