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2 febrero, 2026El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió duras críticas a la 68.ª edición de los Premios Grammy, calificando la transmisión de la ceremonia como “prácticamente imposible de ver” y atacando al presentador Trevor Noah, tras una serie de comentarios hechos durante la gala.
En una serie de publicaciones en su red social Truth Social, Trump calificó el espectáculo como “lo peor” y “basura”, asegurando que la cadena CBS fue “afortunada” de no tener que transmitir más este tipo de contenidos. Además, describió de forma despectiva al comediante Trevor Noah, a quien llamó “un perdedor total” y “patético y sin talento”.
El desencadenante de la reacción presidencial fue un comentario humorístico de Noah durante la ceremonia, en el que sugirió que Trump, junto al expresidente Bill Clinton, debía buscar “una nueva isla” tras la desaparición de la famosa propiedad vinculada al financista Jeffrey Epstein. Trump rechazó categóricamente la insinuación y dijo que nunca había estado en dicha isla ni había sido acusado de ello, calificando las afirmaciones de “falsas y difamatorias”.
El mandatario no se limitó a criticar en términos generales el show, sino que también anunció que “prepararía” a sus abogados para emprender acciones legales contra Noah por supuesta difamación. En su mensaje, afirmó que el presentador debía “aclarar sus hechos” con prontitud.

Hasta el momento, ni los organizadores de los Grammy ni el equipo de Trevor Noah han emitido una respuesta pública a las declaraciones del presidente estadounidense.
La reacción de Trump se da en el contexto de una ceremonia que, más allá de reconocimientos artísticos, estuvo marcada por múltiples expresiones de crítica hacia las políticas migratorias de su administración. Varios artistas, incluidos Bad Bunny y Billie Eilish, utilizaron sus discursos de aceptación para denunciar las acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y expresar solidaridad con comunidades inmigrantes.
Bad Bunny, ganador del premio al Álbum del Año por “Debí tirar más fotos”, hizo un llamado explícito contra el ICE, mientras que Eilish, galardonada con Canción del Año, también rindió homenaje a la diversidad y a los derechos de las personas migrantes.
Analistas señalan que es inusual que un presidente en funciones critique de manera tan directa una entrega de premios de entretenimiento, en particular ante un auditorio compuesto por figuras relevantes de la industria musical. La mezcla de arte y política en la ceremonia ha avivado el debate público en torno a la influencia de los discursos políticos en eventos culturales y la respuesta oficial ante críticas desde figuras del espectáculo.
La 68.ª edición de los Premios Grammy no solo fue destacada por los ganadores y las actuaciones, sino también por el clima de confrontación entre voces artísticas y el presidente Trump, que ha colocado a la gala en el centro de un debate que trasciende la música.
Paola Andrea Martínez Burgos




