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20 enero, 2026El presidente Gustavo Petro aseguró que Colombia heredó un déficit fiscal estructural y que actualmente el país está asumiendo el pago de la deuda pública junto con sus intereses, una situación que, según afirmó, se arrastra desde administraciones anteriores y limita la capacidad financiera del Estado.
Durante el Consejo de Ministros de este lunes 19 de enero, el mandatario explicó que al revisar la contabilidad de las finanzas públicas se evidencia un déficit fiscal, entendido como la dificultad del país para cubrir con ingresos corrientes la deuda proyectada para 2025, además de los gastos asociados al servicio de esa obligación.
En ese contexto, Petro desestimó que el aumento del salario mínimo tenga un impacto directo en el encarecimiento del costo de vida, y señaló que el problema de fondo está en la estructura fiscal. Explicó que cada año el Estado cancela vencimientos de deuda y, de manera paralela, adquiere nuevas obligaciones, por lo que el déficit primario se refiere al gasto anual total, incluidos los intereses, y planteó como interrogante central si el país tiene capacidad real para pagar esos intereses.
El jefe de Estado sostuvo que cuando una nación demuestra solvencia para cubrir los intereses de su deuda, los mercados internacionales ofrecen nuevos créditos en mejores condiciones y con tasas más bajas. Sin embargo, contrastó ese escenario con lo ocurrido en gobiernos anteriores, al afirmar que durante las administraciones de Iván Duque y, en parte, de Juan Manuel Santos, no hubo superávit fiscal, sino un déficit primario creciente.
Según Petro, el déficit primario comenzó durante el gobierno de Santos, pese a que se impulsaron varias reformas tributarias que no lograron resultados eficientes. A ello sumó que la reforma tributaria de su administración quedó seriamente debilitada, tanto por las modificaciones introducidas en el Congreso como por decisiones de la Corte Constitucional.
El presidente señaló que la Corte tumbó una parte sustancial de la reforma, al reducir el porcentaje de regalías que pagan empresas petroleras, carboneras y mineras por la explotación del subsuelo, lo que, a su juicio, equivale a ceder patrimonio nacional y agrava el déficit primario, haciendo que la deuda se acerque a un escenario de difícil pago.
Petro también cuestionó que las decisiones judiciales contra la reforma tributaria y la posterior caída de dos leyes de financiamiento, tramitadas en las comisiones terceras bajo el liderazgo de los senadores de oposición Efraín Cepeda y Mauricio Gómez, encaminaron al país hacia una situación de impagabilidad, que —según dijo— no se manifestará plenamente durante su mandato, pero sí se profundizará en el próximo gobierno.
Finalmente, el mandatario advirtió que cada decisión adversa incrementa de manera gradual el costo del endeudamiento, y explicó que la caída de las leyes de financiamiento encareció la deuda, un efecto que el Ejecutivo ha logrado contener mediante la emergencia económica. No obstante, alertó que si esa herramienta es desmontada, el costo de la deuda se dispararía y pondría al país en una situación fiscal crítica.
Humberto ‘Toto’ Torres




