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22 diciembre, 2025En el último tramo de las sesiones ordinarias del Congreso, el presidente del Senado, Lidio García Turbay, destacó una de las decisiones legislativas que considera un “balance positivo” de este año: detener iniciativas del Instituto Colombiano de Crédito Educativo y Estudios Técnicos en el Exterior (ICETEX) que, en su juicio, habían convertido las obligaciones estudiantiles en una “carga insostenible” para los profesionales recién titulados.
Durante una entrevista con medios institucionales del Senado, García Turbay afirmó que parte del trabajo realizado por la Mesa Directiva fue lograr, a través de debates de control político, que no se avance en modelos de financiamiento que terminen por asfixiar a los estudiantes con tasas de interés elevadas una vez culminada su formación académica. “Da dolor escuchar a un profesional que dice no he despegado porque no he podido pagarle todavía al ICETEX”, expresó el alto funcionario.
La crítica del presidente del Congreso se centra en un esquema de deuda que penaliza a los estudiantes luego de graduarse, recordando que muchos jóvenes acceden a créditos precisamente porque no cuentan con recursos propios para financiar su educación. García Turbay calificó de “inconcebible” que los intereses resulten más altos que los de un banco tradicional y planteó la idea de condonar intereses o incluso la deuda para aliviar esa carga financiera.
Estas declaraciones se producen en un contexto de debate nacional más amplio sobre el papel del ICETEX. En 2025, la entidad suspendió la entrega de nuevos créditos de largo plazo, una medida que generó preocupación entre estudiantes y expertos, dado que muchos jóvenes temen una mayor dificultad para acceder a estudios superiores sin opciones de financiamiento estatal.
Adicionalmente, el Gobierno ha venido condonando parcial o totalmente créditos a miles de jóvenes como parte de una estrategia para desmontar un modelo de endeudamiento considerado insostenible por varios sectores. En el marco de esta política, más de 8.300 personas han sido beneficiadas con alivios financieros recientemente.

García Turbay subrayó que la discusión no solo es económica, sino también social y educativa. “Si una persona presta para estudiar es porque no tiene posibilidades, y el Estado ahí es donde tiene que estar dándole la mano”, enfatizó. Su llamado retoma demandas de estudiantes y organizaciones sociales que han denunciado que las condiciones actuales del ICETEX podrían actuar como una barrera que perpetúa desigualdades en el acceso a la educación superior.
Aunque el debate sobre la reforma del sistema de crédito educativo continúa, la intervención del Senado representa una señal de que el Congreso está dispuesto a frenar prácticas que podrían convertir la educación en una carga financiera perpetua. El desafío ahora, según afirmó, es construir soluciones más inclusivas y sostenibles que permitan a los estudiantes culminar sus estudios sin verse “esclavizados” por obligaciones de pago tras graduarse.
Paola Martínez Burgos




