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17 diciembre, 2025
Petro aclaró que Maduro es un dictador, pero que no hay pruebas de que sea narcotraficante
17 diciembre, 2025El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este 16 de diciembre un “bloqueo total y completo de todos los petroleros sancionados que entren y salgan de Venezuela”, una decisión sustentada en la declaración del gobierno de Nicolás Maduro como “organización terrorista extranjera” y condicionada a que, según afirmó, Caracas “devuelva a los Estados Unidos de América todo el petróleo, las tierras y otros activos que nos robaron anteriormente”.
Seis días después de la incautación de un petrolero frente a las costas venezolanas, la administración Trump avanzó más allá de medidas previas al ordenar un bloqueo marítimo con base en la nueva designación, profundizando la confrontación con el Ejecutivo de Maduro y ampliando el alcance de las operaciones estadounidenses en el Caribe.
En una publicación en la red Truth Social, Trump afirmó que “el régimen venezolano ha sido designado como ORGANIZACIÓN TERRORISTA EXTRANJERA” por motivos que incluyen “terrorismo, tráfico de drogas y tráfico de personas”, y reiteró que no permitirá que un régimen hostil se apropie de activos estadounidenses.
Washington ya había incluido al Tren de Aragua y al Cartel de los Soles dentro de su narrativa de seguridad, organizaciones que asegura estarían comandadas por Maduro, y que ahora sirven de sustento para un abanico más amplio de opciones de presión, incluso militar, en aguas del Caribe.
Trump indicó que la medida se mantendrá “hasta que devuelvan” los activos que, según su versión, fueron apropiados, sin precisar cómo se impondrá el cerco marítimo ni si se ejecutará a través de la Guardia Costera, como ocurrió en la incautación previa.
“Un despliegue naval sin precedentes desde la Guerra del Golfo”. Estados Unidos mantiene en el Caribe su mayor presencia naval en décadas frente a Venezuela y, desde el 2 de septiembre, ha ejecutado bombardeos contra 26 embarcaciones en esas aguas y en el Pacífico, acciones que han dejado al menos 90 muertos, bajo el argumento de operaciones antinarcóticos.
En su mensaje del 16 de diciembre, el mandatario aseguró que el gobierno venezolano usa el crudo “para financiarse a sí mismo, el terrorismo relacionado con las drogas, el tráfico de personas, los asesinatos y los secuestros”, insistiendo en que no permitirá la apropiación de petróleo, tierras u otros activos.
Tras el decomiso del buque la semana anterior, otros tanqueros frenaron su salida desde Venezuela pese a estar cargados con millones de barriles, luego de que sus tripulaciones recibieran instrucciones de permanecer en el país para evitar abordajes en aguas internacionales.
Aunque durante semanas la Casa Blanca describió la acumulación de fuerzas como un esfuerzo antidrogas —que incluye al USS Gerald R. Ford, el portaaviones más grande del mundo—, la jefa de Gabinete, Susie Wiles, afirmó el 16 de noviembre que la intención es “seguir volando barcos hasta que Maduro” admita su derrota.
El anuncio impulsó los futuros del crudo estadounidense, que subieron 1% hasta 55,96 dólares por barril en el comercio asiático, mientras que los precios cerraron ese día en 55,27 dólares, el nivel más bajo desde febrero de 2021, con expectativas de alzas si se reduce la oferta venezolana.
La estatal PDVSA había logrado superar el millón de barriles diarios tras años de caída por desinversión y sanciones, y los analistas prevén presiones alcistas si esa producción es retirada del mercado por un periodo prolongado.
El experto Francisco Monaldi, de la Universidad Rice, explicó que 850.000 barriles diarios se destinan a la exportación y que el 80% se vende con grandes descuentos al mercado negro chino, lo que añade incertidumbre a las tendencias del mercado hasta conocer los detalles de la aplicación del bloqueo.
Aunque muchos buques que transportan crudo venezolano están sancionados, otros que movilizan petróleo desde Rusia e Irán operan sin esas limitaciones, mientras que Chevron mantiene prorrogada su licencia para transportar crudo en barcos autorizados.
Datos de TankerTrackers.com revelan que al menos 30 de los 80 barcos que se encontraban o se aproximaban a aguas venezolanas la semana pasada estaban sujetos a sanciones estadounidenses.
El gobierno de Nicolás Maduro calificó la medida como “temeraria y grave”, alegando que viola el libre comercio y la libre navegabilidad, y cuestionó que Trump asuma “que el petróleo, la tierra y las riquezas mineras de Venezuela son de su propiedad”.
El Ejecutivo venezolano anunció que su embajador ante Naciones Unidas, Samuel Moncada, denunciará la medida, al considerar que revela la “verdadera intención” de apropiarse de los recursos del país.
El congresista demócrata Joaquín Castro advirtió que “un bloqueo naval es, sin lugar a dudas, un acto de guerra”, y subrayó que se trata de una confrontación no autorizada por el Congreso. Castro anunció que el 18 de diciembre presentará una resolución bipartidista junto a Thomas Massie y Jim McGovern para ordenar al presidente poner fin a las hostilidades con Venezuela.




