
Trump incluye a Colombia en su estrategia antidrogas y anuncia “ataques” a productores de cocaína
2 diciembre, 2025
“Un ajuste responsable evita repetir errores de inflación y pérdida de empleo formal”: Fedesarrollo
2 diciembre, 2025Desde el concejo advirtieron la preocupante oleada de consumo de drogas entre menores de edad en Bogotá, alertando que los entornos escolares y parques públicos se han convertido en “oficinas de jíbaros”.
De acuerdo con las cifras entregadas por el Sistema de Alertas de la Secretaría de Educación, hasta octubre de 2025 se contabilizan 8.378 casos de consumo de sustancias psicoactivas entre estudiantes. Esa cifra representa un aumento del 47,9 % frente a los 5.664 reportes del mismo periodo en 2024.
De acuerdo a la concejal Diana Diago de los casos registrados este año:
El 63 % tuvo lugar durante actividades escolares, es decir dentro de colegios. Otro 13,1 % ocurrió en parques públicos.Las sustancias más reportadas son el vapeador (3.220 casos) y la marihuana (2.034 casos). En cuanto a grupos de edad: 7.673 casos corresponden a jóvenes entre 12 y 18 años; 624 casos, a niños entre 8 y 11 años, lo que evidencia un inicio cada vez más temprano en el consumo.

Respecto a las motivaciones detrás del consumo, los datos aportados por Diago indican:
•Experimentación: 5.024 casos.
•Búsqueda de refugio ante problemas personales: 1.023 casos.
•Búsqueda de placer: 839 casos.
•Presión grupal: 333 casos.
Además, las localidades con mayor número de casos de consumo denunciadas por Diago son: Kennedy (796), Ciudad Bolívar (789) y Bosa (360).
La concejal Diago responsabiliza en buena parte a la administración del Carlos Fernando Galán por la situación. Según ella, la negativa del Distrito a expedir un decreto que prohíba el consumo de sustancias psicoactivas en espacios públicos incluyendo parques y zonas escolares ha facilitado que los “jíbaros” operen con impunidad.
En junio de 2025, su proyecto de acuerdo para declarar zonas libres de droga en espacios públicos y por tanto sancionar el consumo, distribución y comercialización de sustancias psicoactivas en esos lugares fue aprobado en primer debate.

Pese a este avance legislativo, la concejala advierte que en la práctica no se ha traducido en protección real: muros pintados, murales y embellecimiento de entornos escolares como parte de la estrategia de “entornos escolares inspiradores” del Distrito no han sido suficientes para frenar el microtráfico y el consumo.
Frente a este escenario, Diago demanda una respuesta inmediata y coordinada por parte del Distrito. Entre sus exigencias están:
•Fortalecer los programas de prevención, capacitación y acompañamiento en colegios.
•Aumentar la vigilancia en actividades lúdicas y recreativas dentro y fuera de los planteles.
•Incluir a los padres de familia en procesos de educación y sensibilización, dotándolos de herramientas para detectar señales de alerta en sus hijos.
El aumento sostenido del consumo de sustancias psicoactivas entre estudiantes de Bogotá reportado por la Secretaría de Educación y denunciado por la concejala Diago deja en evidencia una crisis que combina factores de salud pública, inseguridad, negligencia institucional y falla en la prevención.
Si bien medidas como declarar zonas libres de droga representan avances normativos, los indicadores muestran que no basta con leyes: es indispensable una estrategia integral que combine control, educación, prevención, involucramiento comunitario y responsabilidad institucional. De lo contrario, parques y entornos escolares seguirán convertidos en espacios vulnerables, donde niños y jóvenes corren el riesgo de perder su futuro.
Paola Martínez Burgos




