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19 noviembre, 2025En medio de un escenario de creciente presión armada contra la población y la Fuerza Pública, Colombia y Estados Unidos consolidaron este martes un nuevo capítulo en su histórica cooperación en defensa y seguridad. Representantes del Departamento de Defensa estadounidense y del Ministerio de Defensa colombiano reafirmaron la vigencia de los procedimientos y protocolos que han guiado por décadas la alianza bilateral, especialmente en capacidades militares estratégicas como las empleadas en bombardeos contra grupos ilegales.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, marcó la línea del encuentro con una advertencia directa: “Se seguirá avanzando en esta cooperación y en los procedimientos establecidos que la rigen”, subrayando que la tecnología, los análisis compartidos y la asistencia técnica estadounidense siguen siendo piezas clave para enfrentar la expansión de las estructuras criminales, particularmente aquellas que emplean sistemas aéreos no tripulados.
Sánchez explicó que “la información que suministramos es a través del Departamento de Estado y del Comando Sur”, una aclaración que no solo reafirma el marco legal de la alianza, sino que también responde a sectores que cuestionan la transparencia de la cooperación militar entre ambos países. Para el ministro, estos espacios permiten revisar estrategias, cerrar brechas y adoptar decisiones que protejan a la población civil, a las tropas y la estabilidad regional.
La dimensión del desafío quedó plasmada en las cifras que entregó el ministro: el 67 % de los homicidios en Colombia está asociado a disputas entre bandas criminales y el 42 % de las armas ilegales incautadas proviene de los Estados Unidos, mientras que el resto llega desde otras rutas internacionales. Un panorama que exige coordinación quirúrgica para frenar el flujo de armas y la expansión de estructuras dedicadas al narcotráfico y la minería ilegal.
El impacto de los sistemas aéreos no tripulados, utilizados por los grupos criminales para atacar a la Fuerza Pública, también fue uno de los focos del encuentro. Sánchez reveló que “se han perdido 150 hombres y mujeres, y más de 400 han resultado heridos” por el uso de estos dispositivos, una evidencia contundente del nivel de amenaza al que se enfrenta el país. “Eso es lo que nos muestra que debemos estar cada vez más fuertes, porque, contrario a lo que algunos creen, la amenaza sigue”, advirtió.
La jornada también contó con la participación de Jarahn Hillsman, ministro consejero de la Embajada de Estados Unidos, quien reconoció la magnitud del desafío y reiteró el compromiso de Washington con Bogotá. “Tenemos que prepararnos para enfrentar la amenaza, como su socio vamos a estar con ustedes”, aseguró, en una señal explícita de respaldo internacional para contener la ofensiva de las organizaciones armadas que operan en territorio colombiano.




