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15 noviembre, 2025La periodista, presentadora y escritora Beatriz Helena Álvarez regresó a los micrófonos de Colmundo Radio como invitada especial para presentar su nuevo libro: Con permiso, me elijo. Elegirse como acto de amor y conciencia. La comunicadora, con más de tres décadas en medios y reconocida hoy como mentora de transformación, compartió detalles de la obra que describe como “otro hijo”, nacida el pasado 11 de noviembre y concebida para llegar a “corazones dispuestos a despertar”.
“Este libro nace como un mantra para recordarnos que volver a uno mismo es un acto de amor y de conciencia superior”, explicó Álvarez al iniciar la entrevista, mientras agradecía y cordaba el acompañamiento de antiguos colegas y amigos de la casa radial.
“La ruptura que me llevó a entender mi propósito”: el origen del libro
Consultada por el origen de la obra, Beatriz Helena confesó que la idea de escribir siempre estuvo en su vida, pero su ejecución llegó tras un momento de crisis personal.
La autora relató que, en medio de una separación emocionalmente desgastante, comprendió que “cada experiencia dolorosa tenía un sentido y un propósito que por fin podía comprender”. Desde allí —dice— surgió la claridad para transmitir un mensaje capaz de “despertar otras almas” y ayudarlas a regresar a sí mismas.
Según contó, su carrera en los medios, la comunicación y la imagen pública le entregó herramientas que hoy utiliza para impulsar procesos de autoconocimiento y transformación.
Un proceso terapéutico: “Me desnudé, pero del alma”
Al revisar una de las frases centrales del libro —“Este libro nació del silencio”— la mesa de trabajo preguntó por el reto emocional de escribirlo. Beatriz Helena no dudó en afirmar que el proceso fue profundamente confrontador.
“Me desnudé, pero no del cuerpo, sino del alma. Tuve que quitarme cada máscara que me mostraba como fuerte, perfecta o ejemplar”, explicó. Añadió que escribir su historia le permitió reconocer que los llamados “errores” son realmente momentos de evolución, y que la autocrítica severa —especialmente entre las mujeres— suele convertirse en una forma de autoflagelación.
En la obra expone episodios de su niñez, su salida de Manizales, su trayectoria en medios públicos y privados, y especialmente sus relaciones de pareja, a las que califica como “su gran maestría”. Entre ellas, habló del impacto de haber enfrentado vínculos atravesados por rasgos narcisistas, aprendizajes que hoy comparte como parte de un proceso de sanación.
La prueba más dura: ser madre y no poder controlar el dolor del otro
La periodista y escritora reveló que el capítulo más complejo del libro es el dedicado a su hijo. Lo describió como su “gran maestro” y relató experiencias difíciles derivadas de sus procesos personales, entre ellas la convivencia con el TDAH, condición que invita a comprender sin estigmas.
“Amar lo fácil es sencillo, pero amar a quien no puedes controlar, que es diferente, exige una compasión profunda”, dijo. Desde esa reflexión, propone dejar de etiquetar y comprender que la diferencia no invalida el vínculo, pero tampoco obliga a permanecer donde el bienestar se vulnera. De allí surge la frase central del libro: “con permiso, me elijo”, entendida como una decisión consciente, no como un acto de rechazo.
Elegirse sin culpa en una sociedad que impone roles
Frente a la pregunta sobre cómo decir “me elijo” sin ser tildados de egoístas, Álvarez aseguró que el mensaje busca romper paradigmas y roles impuestos, especialmente sobre las mujeres.
“Hoy se trata de ser personas plenamente conscientes, no de repetir etiquetas de género, clase o creencias”, expresó. Agregó que su discurso en el Women Economic Forum en Ibagué, donde presentará el libro el 25 de noviembre—Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer—, estará centrado en transformar la idea de “víctima” en “mujer consciente y responsable de sí misma”.
Para la autora, el principal tipo de violencia, y el más invisibilizado, es el autoabandono: dejarse de últimas, normalizar situaciones dolorosas y romantizar el sufrimiento.
Del poder de la palabra a la voz del alma
Al ser cuestionada sobre cómo reconectar con la voz interior, especialmente quienes trabajan contando historias ajenas, Álvarez confesó que su vida profesional estuvo marcada por años de evitar su propia narrativa.
“Pasé más de 30 años contando historias de otros, mientras tenía una historia extraordinaria que no me atrevía a mirar”, dijo. La escritura del libro le permitió dejar de proyectar culpas afuera y sumergirse en un proceso profundo de introspección, desde el cual hoy propone un “diálogo espiritual práctico” para la vida diaria.
La espiritualidad como acción cotidiana
La autora insiste en que la espiritualidad no es una práctica aislada ni llena de estereotipos, sino una forma de actuar.
“La espiritualidad es práctica: no es irse al Tíbet, es decidir con coherencia desde que uno se levanta hasta que se acuesta”, afirmó.
Explicó que el libro contiene 11 capítulos, siendo el último “Maestría, despertar en acción”, pues considera que la iluminación no es un estado estático sino una forma de vivir desde la coherencia, la neutralidad y la aceptación.
“Cambia tú para que el mundo cambie”
Hacia el cierre de la entrevista, Álvarez insistió en que la verdadera transformación inicia en lo personal.
“Sé tú la bondad que falta, sé la empatía que reclamas, encarna lo que quieres ver afuera”, reflexionó.
Invitó a recuperar principios del estoicismo para aceptar que solo podemos controlar nuestras respuestas, actitudes y formas de interpretar la vida.
Su mensaje final retoma el espíritu del libro: la vida cambia cuando uno mismo cambia, cuando se elige desde el amor propio y la conciencia, y cuando cada persona asume la responsabilidad de su propio bienestar.
Humberto ‘Toto’ Torres
Escucha la entrevista completa:




