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12 noviembre, 2025La reciente decisión de la Registraduría Nacional del Estado Civil no solo confirmó que Daniel Quintero no podrá lanzarse por firmas, sino que dejó al descubierto una consecuencia política de mayor peso: la consulta del Pacto Histórico del pasado 26 de octubre fue interpartidista, lo que pone contra las cuerdas la candidatura de Iván Cepeda y las aspiraciones de unidad del llamado “frente amplio”.
En la resolución conocida en las últimas horas, el órgano electoral precisó que la consulta del Pacto no fue exclusiva de un partido, sino de tres colectividades —el Polo Democrático Alternativo, la Unión Patriótica y el Partido Comunista Colombiano—, lo que cambia el panorama de cara a las elecciones de 2026.
“En concordancia con la precitada solicitud de inscripción, el mismo 26 de septiembre los señores Carlos Alberto Benavides Mora, Gabriel Becerra Yañez y Jaime Caycedo Turriago, representantes legales de los partidos políticos Polo Democrático Alternativo, Unión Patriótica y Partido Comunista Colombiano, respectivamente, mediante acuerdo de voluntades postularon, entre otros, al ciudadano Daniel Quintero Calle para participar en la consulta interpartidista realizada el pasado 26 de octubre de 2025”, indica el documento.
El golpe político es doble. Por un lado, la resolución desmonta el argumento del Polo Democrático, que había intentado en los últimos días mostrar la consulta como un ejercicio interno. Y por otro, restringe legalmente la posibilidad de que Cepeda participe en una nueva consulta interpartidista en marzo, lo que rompe el plan de articulación de las fuerzas alternativas en torno al frente amplio.
La Registraduría fue clara: “La postulación de los ciudadanos para la consulta a la presidencia de la República realizada el pasado 26 de octubre se realizó por tres (3) representantes legales de los tres (3) partidos políticos ya enunciados los cuales ostentan personería jurídica vigente, y no por parte del representante legal de una sola agrupación política en ejercicio de la medida cautelar”, señala la resolución.
Además, el documento advierte que los partidos Comunista y Unión Patriótica no renunciaron a tiempo a su derecho de estar en la consulta, por lo que su participación se mantiene “incólume”.
“Las agrupaciones políticas que optarán por la consulta tenían plazo hasta el 26 de septiembre de 2025 para manifestar la retractación de su voluntad inicial de participar en esta, por lo tanto, la participación en la consulta no es cuestionable y el efecto jurídico de la misma se debe mantener incólume”, añade el fallo.
Las consecuencias son claras: Iván Cepeda no podría participar en el frente amplio, pues ya fue elegido aspirante en una consulta interpartidista. En otras palabras, tendría que llegar solo a la primera vuelta presidencial, un escenario que fracturaría los votos de la izquierda y dejaría al Pacto Histórico con menos fuerza electoral frente a los bloques tradicionales.
Este episodio representa un revés estratégico para el sector progresista, que venía trabajando en un bloque común para evitar la dispersión del voto alternativo. Ahora, la izquierda enfrenta un dilema: respaldar a Cepeda en solitario o abrir espacio a otros liderazgos como Roy Barreras, Camilo Romero o Carlos Caicedo.
Lo cierto es que la decisión de la Registraduría abre un nuevo frente de batalla jurídica y política, que seguramente pasará por revisión del Consejo Nacional Electoral (CNE) y del Consejo de Estado.
Mientras tanto, el mensaje es contundente: las reglas de juego electorales no se improvisan, y los errores de forma pueden costar caro, incluso a los movimientos que prometen renovar la política.
Sala Digital Colmundo




