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22 septiembre, 2025En el suroccidente de la ciudad, fue hallado el cuerpo de un hombre signos de impacto de arma de fuego.
La noche del sábado 20 de septiembre, mientras Bogotá dormía bajo el ruido habitual de sus obras y el tránsito intermitente, un hecho silencioso y violento alteró la rutina en el sector de Tintalito II, en localidad de Kennedy. En una zona intervenida por el proyecto del metro, fue encontrado el cuerpo sin vida de un hombre, tendido boca abajo junto a la vía principal, con una herida de arma de fuego en la cabeza. El hallazgo, confirmado por la Policía Metropolitana, abrió una investigación que aún no arroja certezas, pero sí muchas preguntas.
Este lunes 22 de septiembre, el propio alcalde mayor Carlos Fernando Galán se refirió al caso durante una rueda de prensa: “Se encontró efectivamente el cuerpo de una persona en Kennedy. Eso está en investigación en este momento. Al parecer fue víctima, obviamente, de arma de fuego, y eso será motivo de la investigación que ya está trabajando la Fiscalía en llave con la Policía. Esa es la información que tenemos.”

El lugar del crimen, aunque cercano a las obras del metro, no forma parte del perímetro operativo del proyecto, lo que ha llevado a las autoridades a aclarar que no existe vínculo directo entre el homicidio y la infraestructura en construcción “Eso no significa que tenga que ver con las obras del metro, no. Porque es importante aclarar eso. Es en esta zona, es en la zona donde están ocurriendo obras del metro, como muchas zonas de Bogotá.” Puntualizó el mandatario.
Según testigos, cuatro sujetos habrían ingresado de forma irregular al frente de obra en horas de la noche. Llegaron en un bicitaxi, se desplazaron por la zona y minutos después se escucharon detonaciones. La víctima, aún sin identificar, cayó en plena vía. Los agresores intentaron huir en un taxi, pero fueron interceptados por ciudadanos que presenciaron el hecho. Ante la presión, abandonaron el vehículo y escaparon a pie por la avenida Guayacanes, dejando atrás rastros de sangre y un silencio que aún no se explica del todo.
El bicitaxi, encontrado con manchas de sangre, se convirtió en una de las primeras piezas de evidencia. La Fiscalía General de la Nación, a través del CTI, adelanta entrevistas con vecinos, revisión de cámaras de seguridad y análisis balístico para reconstruir los minutos previos al crimen. Por ahora, no se ha confirmado si la víctima tenía relación con los agresores, ni si el ataque obedecía a un ajuste de cuentas, una disputa territorial o un mensaje entre estructuras criminales.
La empresa Metro de Bogotá emitió un comunicado en el que aclara que la persona fallecida no hacía parte del equipo de trabajo ni del personal de vigilancia del proyecto. “Es en esta zona donde están ocurriendo obras del metro, como muchas zonas de Bogotá. Eso no significa que tenga que ver directamente con las obras”, precisó una fuente institucional. La aclaración busca evitar que el hecho se asocie con el desarrollo del sistema de transporte, aunque la cercanía geográfica plantea interrogantes sobre la seguridad en áreas intervenidas.
Este episodio, aun sin resolver, se suma a una serie de hechos violentos que han ocurrido en zonas de expansión urbana. La mezcla entre obras públicas, movilidad restringida y vigilancia parcial puede convertirse en escenario propicio para acciones delictivas. Mientras la ciudad avanza en su infraestructura, también se enfrenta a desafíos de seguridad que no siempre son visibles en los planos técnicos.
Juan Joya




