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19 septiembre, 2025Mostrando su lado más humano, por primera vez, luego de más de una década, Falcao habló con respecto a lo que fue ese episodio que marcó su carrera, la acción con Soner Erket, que lo dejó afuera del Mundial Brasil 2014.
El 23 de enero de 2014 será uno de los días más tristes para el fútbol colombiano y para un país que, sin importar qué tan futbolero o conocedor de la materia sea, apoya y se ilusiona con la Selección. Después de 28 años, Colombia contaba los meses y días para regresar a un Mundial y Falcao, uno de los artífices de esa hazaña, sufrió una de las más crueles y duras lesiones para un futbolista. Un cierre del francés Soner le rompió el ligamento cruzado y mató la ilusión de jugar el Mundial.
“Tenía el Mundial a cinco meses y yo dije ‘a la mierda todo’, dije ‘no me jodas’. (…) Entré en un momento difícil de lucha, de preguntarle a Dios por qué, una guerra interna (…) pero fue un palazo durísimo”, afirmó en El Camino de Mario junto al exjugador Mario Suárez.
A partir de ese día comenzó una lucha interna, una batalla contra el tiempo en la cual siempre se mantuvo la ilusión de llegar al primer juego el 14 de junio en el Mineirao. Mónaco, su club en aquel año, mostró cómo Falcao trabajaba 24/7 en su recuperación, pero los tiempos no daban y llegó el momento de tomar decisiones. “Yo cuando me lesiono y sabiendo que era difícil, dije que iba a dar todo de mí. Si fuera por José (Pékerman), me lleva al Mundial. Él esperó, tenía mucha fe y esperó hasta el último momento”.
No solo era Falcao: su entorno, el grupo y todo un país esperaban y se aferraban al milagro. Para ese 2014, Colombia tenía una de las mejores camadas de la historia, pero el delantero, con la sabiduría y profesionalismo que lo caracteriza, fue claro con Pékerman. El técnico argentino esperó a Falcao hasta el último momento y, según el ‘Tigre’, si le hubiera dicho que sí, lo llevaba al Mundial, aun sin ritmo de competencia.
“Él tenía que dar la lista, me llama la noche anterior y me pregunta qué vamos a hacer, yo le digo, ‘no estoy haciendo algunos ejercicios, menos voy a competir’. (…) No había llorado, pero cuando ellos se van en el bus y yo me voy en el carro con mi amigo, me rompo”, complementó.
Aunque Falcao hizo siempre parte de ese grupo que se identificó con la frase estampada en el micro: “Aquí no viaja un equipo, aquí va un país”, el ‘Tigre’ se perdió uno de los capítulos más importantes de la historia del balompié nacional. Un pendiente que, aunque pudo cumplir cuatro años más tarde en Rusia 2018, no fue igual y afectó incluso su rendimiento en clubes, en momentos donde pasó por dos de los equipos más importantes del mundo: el Manchester United y el Chelsea.
Alexander Cortés




