
Tensión política por descertificación: Petro acusa a Duque de “dejar crecer las mafias armadas” y ser “adicto a la sangre”
17 septiembre, 2025
Nueva fuerza política: Alianza Verde y En Marcha apuestan por lista conjunta al Senado
17 septiembre, 2025Esta noche en Quito, Ecuador, continúa el sueño continental para el Once Caldas de Manizales.
Los 90 minutos más importantes del último tiempo para el Blanco-blanco, que afronta la primera final, porque de aquí en adelante todas van a ser finales en el torneo internacional. En el mejor momento, luego de aprovechar la fecha FIFA para levantarse en liga, el Once llega ya no como un contrario que sus rivales especulan y lo ven noble, ahora pesa mucho más la historia del Once Caldas internacionalmente. Su chapa copera quedó demostrada luego de dejar en el camino contundentemente a San Antonio de Bulo Bulo (7-0) y Huracán (4-1), resultados que hacen que los demás equipos lo vean como un rival de cuidado.
La batalla no será fácil, pues el reto es dejar en el camino al popularmente conocido como “el mata gigantes” Independiente del Valle, que viene proveniente de la Copa Libertadores, es líder sólido del fútbol ecuatoriano, solo ha perdido 2 juegos esta temporada y cuenta con técnico de marca europea (Javier Rabanal), quien fue asistente técnico de Van Nistelrooy en el PSV. Aun así, a pesar de ser un equipo más copero que el Once en el último tiempo, el presente del Blanco-blanco en la Copa Sudamericana permite ilusionarse. Once Caldas no solo es el equipo con más victorias en esta edición (9), sino que además muestra evolución en cada uno de sus jugadores y un proyecto serio que quiere hacer historia. Ese proceso empezó con una nómina competitiva y se reforzó en el mercado de pases entre la fase de grupos y las llaves de eliminación directa, sumando tres hombres de peso para los cuartos de final: Efraín Navarro, Robert Mejía y Andrés Ibargüen.
El único antecedente del Once ante un rival ecuatoriano aviva la ilusión
Si bien los rivales ecuatorianos son complejos, por su fortaleza física combinada con la altura de Quito y lo competitivos que son, Independiente del Valle es un rival de mucho más cuidado, acostumbrado a competir en este tipo de instancias, lo que le da un plus en el duelo ante el Once. Sin embargo, el Blanco-blanco es un reflejo del equipo que conquistó el continente en 2004. De la mano de su goleador de aquella campaña histórica, Once Caldas quiere hacer historia nuevamente. En el camino, como en 2004, aparece un rival ecuatoriano. En aquella campaña libertadora fue Barcelona de Guayaquil, rival que complicó al equipo dirigido por Fernando Montoya: la serie comenzó en Ecuador con empate 0-0 y finalizó en Manizales con paridad 1-1. El Once se impuso en los penales 4-2. Ese es el único antecedente del Blanco ante rivales ecuatorianos.
Once Caldas viajó a la capital de Ecuador con la ilusión de lograr un buen resultado y seguir demostrando su buena campaña fuera del Palogrande, pues en esta copa, cuando salió de Manizales, ganó en 4 oportunidades. Para esta noche, el ‘arriero’ no podrá contar con Alejandro García y Déinner Quiñones por lesión.
Alexander Cortés




