Durante dos semanas de intensa labor, la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD) logró recuperar 23 cuerpos en el cementerio San Antonio de Padua de Pitalito, Huila. Estos restos, que se presume corresponden a personas de diferentes regiones del país, son víctimas del conflicto armado que azotó Colombia desde 1997 hasta la firma de los acuerdos de paz.
Por su parte, Diego Fernando Sevilla, coordinador de la UBPD en el Huila, explicó que la intervención, que duró 12 días, contó con un equipo forense integrado por profesionales de las regiones sur, incluidos Putumayo, Caquetá y Huila. “En esta acción comunitaria contamos con la participación de algunas de las familias que habíamos identificado, distintas organizaciones sociales y entidades locales, así como un acto memoria”, expresó Sevilla.
El cementerio de Pitalito ha sido identificado como uno de los sitios de interés forense más importantes en la búsqueda de desaparecidos al sur del país. Se estima que allí podrían estar enterradas alrededor de 90 personas, víctimas del conflicto armado. Aunque el objetivo inicial era recuperar 16 cuerpos, la disposición múltiple de las sepulturas permitió superar las expectativas y recuperar un mayor número de estructuras óseas.
“En esta primera intervención recuperamos 23 cuerpos, pero la investigación realizada en el camposanto nos permite identificar que estarían alrededor de 90 personas no identificadas. Esto significa que tendremos que seguir interviniendo y realizar otras fases, las cuales esperamos completarlas en 2025”, declaró Sevilla. Este hallazgo resalta la importancia de la continuidad en la búsqueda de personas desaparecidas, un esfuerzo que requiere colaboración interinstitucional y comunitaria.
Los cuerpos recuperados corresponden a personas oriundas de departamentos como Caquetá, Cauca, Putumayo, Valle del Cauca, Tolima, Cesar y Huila, que fallecieron en medio del conflicto armado en municipios del sur del Huila y el macizo Caucano entre 1997 y 2012. Tres de estos cuerpos fueron enviados al Instituto Nacional de Medicina Legal para su análisis e identificación, mientras que los restantes serán sometidos a un proceso de verificación post mortem por parte de la UBPD.
La intervención no solo se enfocó en la recuperación de cuerpos, sino también en la memoria y dignificación de las víctimas. “Al finalizar la intervención, realizamos un acto simbólico de memoria y dignificación de las personas dadas por desaparecidas en esta región, en el cual se reconoció la búsqueda que durante décadas han adelantado sus familiares y organizaciones sociales”, añadió el coordinador.
Las personas que tengan seres queridos desaparecidos o información sobre el paradero de alguna persona desaparecida pueden comunicarse a la línea celular 3160174564 en el Huila o a la línea nacional 018000-117175. Este esfuerzo continuo refleja el compromiso de las instituciones y la sociedad civil por esclarecer el destino de miles de colombianos desaparecidos y garantizar que sus historias no sean olvidadas.
Al concluir la intervención, se llevó a cabo en el Cementerio San Antonio de Padua un acto simbólico de memoria y dignificación de las personas desaparecidas en el contexto del conflicto armado en la región. En esta ceremonia, se reconoció la labor incansable de las familias y organizaciones sociales que han buscado a sus seres queridos durante décadas.
El evento contó con la presencia de representantes de organizaciones sociales, autoridades locales y firmantes del Acuerdo de Paz, quienes manifestaron su solidaridad y compromiso con la causa. La ceremonia de la luz, que simbolizó la esperanza en la búsqueda de las personas desaparecidas, fue un momento destacado de la jornada.
Juan Joya