
Contraloría archiva procesos contra el gobernador de Antioquia por construcción de CAI en Rionegro
19 enero, 2026
Santa Fe mostró una faceta más ofensiva y debutó con empate: Iván Arboleda fue la figura del juego
19 enero, 2026Una grave tragedia ferroviaria sacudió al sur de España la noche del domingo 18 de enero, cuando dos trenes de alta velocidad colisionaron cerca de la localidad de Adamuz, en la provincia de Córdoba (Andalucía), dejando al menos 39 personas muertas y decenas de heridos, varios de ellos en estado crítico. El suceso generó conmoción nacional e internacional, y motivó mensajes de condolencia de mandatarios europeos y de la Casa Real española.
El accidente se produjo hacia las 19:39 hora local (18:39 GMT), en las inmediaciones de la estación de Adamuz. Un tren de la compañía Iryo, que cubría la ruta Málaga–Madrid con 317 pasajeros, descarriló sus tres últimos vagones e invadió la vía contigua, impactando de frente contra otro convoy de Renfe que se dirigía a Huelva, el cual también terminó descarrilado.
De acuerdo con información de la cadena pública RTVE, el número de víctimas fatales aumentó de 21 a 39 durante la madrugada del lunes. Antonio Sanz, máximo responsable de emergencias de Andalucía, confirmó en rueda de prensa que al menos 73 personas resultaron heridas, cifra que podría incrementarse. Posteriormente, el ministro de Transportes, Óscar Puente, precisó que 30 de los lesionados presentan heridas de gravedad y que todos fueron evacuados a centros hospitalarios de la región.
En una comunicación difundida en la red social X, Adif, el gestor público de la red ferroviaria, explicó que el tren de Iryo descarriló e invadió la vía paralela, donde circulaba el tren de Renfe, lo que provocó la colisión. Puente describió la magnitud del choque señalando que la violencia del impacto lanzó fuera de la vía a las primeras unidades del tren de Renfe.
Los equipos de rescate enfrentaron escenas de extrema complejidad, según relataron las autoridades locales. Francisco Carmona, jefe de bomberos de Córdoba, explicó a la televisión pública que los vagones quedaron retorcidos, con estructuras metálicas deformadas y personas atrapadas entre hierros y asientos destruidos, lo que dificultó las labores de extracción.
El ministro Puente afirmó que aún no es posible determinar las causas del accidente, al que calificó como un hecho “tremendamente extraño”, dado que ocurrió en un tramo recto, con una vía completamente renovada y un tren de Iryo prácticamente nuevo, con apenas cuatro años de operación.
Las imágenes difundidas por la televisión pública mostraron los convoyes siniestrados rodeados de ambulancias, rescatistas y personal sanitario, mientras numerosos voluntarios de Adamuz acudieron espontáneamente para colaborar en la atención a los afectados. En el tren de Iryo viajaban cerca de 300 personas, mientras que más de un centenar se movilizaban en el convoy de Renfe.
Testimonios de los sobrevivientes reflejan la magnitud del horror vivido. Un pasajero del tren de Iryo relató a La Sexta que el golpe fue brutal, con la sensación de que el tren se partía, y que muchos viajeros resultaron heridos por la rotura de los vidrios. Por su parte, una mujer que viajaba hacia Huelva aseguró a TVE que el tren dio vueltas, que sufrió un fuerte golpe en la espalda y que el pánico se apoderó de los pasajeros, con gritos y confusión generalizada.
La Casa Real española expresó su profunda preocupación por lo ocurrido, mientras que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, suspendió su agenda del lunes para seguir de cerca la emergencia. En un mensaje publicado en X, el mandatario afirmó que el país atraviesa una noche de profundo dolor y transmitió sus condolencias a las familias y seres queridos de las víctimas.
El Ministerio de Defensa informó que unos 40 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias, junto con una quincena de vehículos, fueron desplegados en la zona para apoyar las tareas de rescate y asistencia. Las investigaciones continúan para esclarecer las causas exactas de uno de los accidentes ferroviarios más graves registrados en España en los últimos años.
Sala Digital Colmundo
Con información de AFP, EFE y Reuters.




