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11 agosto, 2025El exsubdirector de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Sneyder Pinilla, figura clave en el escándalo de corrupción que sacude a la entidad, solicitó que su audiencia de principio de oportunidad, programada para el próximo martes 12 de agosto, se realice de forma pública y con acceso para medios y ciudadanía. La petición será radicada en las próximas horas.
En una carta divulgada por el periodista Melquisedec Torres, Pinilla recordó que, al decidir colaborar con la justicia y revelar detalles sobre la corrupción en la UNGRD, sabía que enfrentaría dificultades, pero no imaginó “el altísimo costo personal que implicaría dar este paso”.
Pruebas contra “intocables” y temor a represalias
Pinilla aseguró que desde el inicio entregó pruebas y nombres de los involucrados, material que ya está en poder de la Fiscalía y la Corte Suprema de Justicia. Gracias a su testimonio, se han abierto procesos contra congresistas, ministros, contratistas y altos funcionarios que, según él, antes parecían intocables. Sin embargo, advirtió que ahora siente que “el mismo Estado que se benefició de mi voz empieza a mostrar dudas”.
El exfuncionario recalcó que el principio de oportunidad no es un indulto, sino una herramienta legal para infiltrarse en estructuras criminales cerradas, y enfatizó que solo quienes estuvieron dentro del entramado pueden aportar una verdad completa.
“La verdad no se obtiene en un allanamiento, sino cuando alguien que estuvo adentro decide contar lo ocurrido y lo respalda con pruebas”, señaló Pinilla.
Audiencia pública como mecanismo de protección
Pinilla insistió en que la transparencia es su única garantía de seguridad. Por eso, pidió que la diligencia no sea reservada ni secreta, sino transmitida públicamente para evitar que quienes se benefician de su silencio puedan intimidarlo, sobornarlo o desacreditarlo.
El exdirectivo denunció intentos de amedrentamiento, sobornos y campañas de desprestigio para frenar su colaboración con las autoridades, y concluyó con una advertencia lapidaria: “En Colombia colaborar es ponerse la soga al cuello”, afirmando que su vida está en riesgo.
Este nuevo capítulo del caso UNGRD aumenta la presión sobre el sistema judicial y el Gobierno, pues deja al descubierto la fragilidad de los mecanismos de protección a denunciantes en casos de alto impacto político y económico.
Humberto ‘Toto’ Torres




