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13 febrero, 2026Los infartos de miocardio y los infartos cerebrales (ictus) son emergencias médicas graves en las que cada minuto cuenta. Los expertos detallan los signos de alarma más comunes que pueden indicar que una persona está sufriendo uno de estos eventos y subrayan la importancia de actuar sin demora buscando atención médica inmediata si aparecen uno o varios de ellos.
Un infarto de miocardio (también conocido como ataque al corazón) ocurre cuando el flujo de sangre a una parte del corazón se bloquea, generalmente por un coágulo en una arteria coronaria. El músculo cardíaco empieza a morir debido a la falta de oxígeno, lo que requiere atención urgente.
Los principales síntomas de alarma incluyen:
· Presión o malestar en el pecho, con una sensación de opresión o de estar “lleno” que dura varios minutos.
· Dolor intenso o aplastante en el centro del pecho, que puede extenderse hacia los hombros, cuello o brazos.
· Malestar torácico con sudoración, náuseas, mareos o dificultad para respirar.
Aunque muchas personas asocian el infarto con un dolor intenso en el pecho, no siempre se presenta de forma clara. Según organizaciones médicas, algunos ataques comienzan de manera más sutil con molestia en otras zonas del cuerpo, dificultad respiratoria, sudor frío o náuseas, y pueden variar entre hombres y mujeres.

Señales de un infarto cerebral (ictus)
Un infarto cerebral ocurre cuando se interrumpe el suministro de sangre al cerebro, lo que provoca la muerte de células nerviosas en cuestión de minutos. Detectarlo a tiempo es crucial para reducir el riesgo de secuelas graves o muerte.
Los signos de alerta más relevantes son:
· Debilidad o falta de sensibilidad súbita en un lado del cuerpo, cara, brazo o pierna.
· Pérdida o debilidad repentina de la visión, sobre todo en uno de los ojos.
· Dificultad para hablar o comprender el lenguaje.
· Dolor de cabeza intenso sin causa aparente.
· Vértigo, pérdida de equilibrio o caídas inesperadas acompañadas de otros síntomas neurológicos.

Actuar rápidamente salva vidas
Los expertos coinciden en que el tiempo es un factor determinante cuando se sospecha un infarto o un ictus. La recomendación es clara: ante la presencia de uno o varios de estos signos, no esperes ni minimices los síntomas; busca ayuda médica de inmediato. Llamar a los servicios de emergencia permite iniciar un tratamiento rápido incluso antes de llegar al hospital, lo que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Más allá de reconocer señales de alarma, controlar factores de riesgo como la hipertensión, el colesterol alto y la diabetes; llevar una dieta saludable, hacer ejercicio y evitar el tabaquismo reduce significativamente la probabilidad de eventos cardiovasculares y cerebrovasculares.
Conocer estas señales y mantener hábitos de vida saludables puede ayudarte a ti y a quienes te rodean a reaccionar a tiempo y reducir las consecuencias de estas graves emergencias médicas.
Paola Andrea Martínez Burgos




