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22 enero, 2026Con mucha solvencia y eficacia, el conjunto cardenal se impuso en El Campín y se convirtió en el máximo ganador de la Superliga.
30.398 espectadores hicieron del marco del ‘coloso de la 57’ algo estremecedor. La hinchada cardenal, desde el primer minuto, se hizo sentir, motivando y llenando de confianza al conjunto local e influyendo en el desarrollo del juego del visitante. El partido, desde el inicio, fue para un solo equipo, que, apuntándole a la presión y la intensidad, y aprovechando a un Junior dubitativo, impreciso y dando muchas ventajas, lo fue llevando a su idea de juego, donde se siente cómodo y fuerte.
Ewil Murillo, Hugo Rodallega y Nahuel Bustos dijeron presente
De entrada, Santa Fe marcó su idea de juego, un 4-4-2 en el cual Yilmar Velásquez estuvo suelto, por momentos como falso nueve o segundo delantero, pero también, sin balón, como un hombre más en el medio. La presión fue clave, más aún ante un equipo largo como Junior, que perdía en salida, no tenía permutas ni relevos y quedaba expuesto, terreno en el cual Santa Fe hace daño por medio de las transiciones. Así llegaría el primer tanto, apenas a los 6 minutos: una recuperación alta de Ewil Murillo dejó jugado al conjunto tiburón. Hugo y Yilmar la gestionaron muy bien, dejando a Ewil de cara al arco; este, con mucha calidad, definió por encima del arquero y puso a temblar al estadio El Campín.
Sin duda, el gol condicionó la idea de juego de Junior, que no supo recuperarse rápidamente y ya se encontró con un Santa Fe ordenado y compacto, que, con un bloque corto, se hizo impenetrable. Por dentro no había espacios, mientras que en el juego largo y por fuera era más efectivo en los duelos el conjunto cardenal. Junior, irreconocible y consumido por la presión y la ansiedad, empezó a tomar decisiones incorrectas y a entrar en un bache en el cual no hacía más de tres pases seguidos y era controlado por el orden y la efectividad de Santa Fe.
El conjunto cardenal, con mucha calma y practicidad, le dio trámite al resultado. No se metió atrás, pero tampoco se regaló. En una de las últimas del primer tiempo, aparecería la jerarquía de Hugo Rodallega, quien se hizo cargo de un tiro libre y, con fuerza y ubicación, batió la red de Mauro Silveira y puso el partido aún más a favor de Santa Fe: 2-0 al descanso.
Santa Fe hace ver mal a Junior y cierra el título con un golazo de Nahuel
Para la segunda mitad, Arias intentó replantear, buscando rápidamente el descuento, y envió a la cancha a Muriel y Barrios, jugadores que individualmente marcaron la diferencia por su velocidad, técnica y despliegue. Muriel atrajo marcas, probó de media distancia e intentó asociarse; Barrios, por su parte, ensanchó el terreno de juego, generó peligro por la banda y recostó por un costado el juego, pero no encontró una respuesta efectiva en sus compañeros para las transiciones. También ingresó Janenson Sarmiento, pero más allá de la actitud, Junior se vio muy inferior ante un Santa Fe sólido y robusto, que, sin meterse atrás, duplicó la marca por fuera y por dentro se hizo denso. Sin la posesión del balón, el ‘león’ hizo ver a un Junior impotente, plano y soso, que no inquietó la portería defendida por Mosquera Marmolejo, quien celebró su partido 100 con Santa Fe levantando un título.
“Los 11 tienen que trabajar para el equipo, sea en la parte ofensiva como defensiva; el fútbol tiene esas dos facetas. Buscamos eso. El premio a todo lo que se había logrado, porque esta final se jugó por el título del primer semestre; los que ya no están también son parte importante de este logro”, afirmó Pablo Repetto.
Ya en el epílogo del juego y con un Junior jugado y tirando restos, aparecería una asociación corta que dejó pasmado al bloque defensivo rival. Nahuel y Alexis, en una pared corta, descongestionaron la marca y después todo fue virtud del argentino, que con mucha técnica aguantó la marca y la puso recostada a un palo para cerrar con broche de oro: 3-0 y supercampeón Independiente Santa Fe. “Estoy muy contento; el equipo hizo un gran partido para quedarnos con la victoria y regalarle el título a la gente. En lo personal, el gol llegó en el momento justo, en una final”, agregó Nahuel Bustos.
Así las cosas, Santa Fe volvió a celebrar un título en casa, ganó su quinta final de Superliga y se convirtió en el equipo más laureado del certamen.
Alexander Cortes




